2.

La creencia es que durante estos días las ánimas regresan en peregrinación del más allá para compartir la mesa, los alimentos y este plano terrenal con nosotros.


Hanal Pixán es prácticamente el único ritual con raíces mayas que seguimos celebrando vivazmente en Yucatán año tras año.


4.

Un día de fiesta está bien, ¡pero Hanal Pixán dura tres!

Todo comienza el 31 de octubre, con la celebración de los niños llamada U Hanal Palal. El primero de noviembre es el día de los adultos difuntos, a este día se le conoce como U Hanal Nucuch Uinicoob y, al día siguiente, se acostumbra celebrar el Día de todos los santos, tradicionalmente llamado U Hanal Pixanoob o “misa pixán”, pues ese día se asiste a una misa dedicada a las ánimas, por lo general en el cementerio de la población.


5.

Te lo digo con una palabra: ¡PIB! No, no estoy hablando del Producto Interno Bruto, (es un chiste malo y viejo, lo sé), sino del más auténtico alimento ritual que se ofrenda a las almas de los difuntos, el platillo central de esta celebración.

Es un tamal gigante, pero en vez de ser preparado en una olla, se cocina enterrado y con leña, a la vieja usanza maya, o de forma menos idónea en un horno, lo cual deja la masa crujiente por fuera y bien cocida por dentro. Debe llevar ibes y, en el interior, un guiso preparado con puerco, pollo y especias. Al momento de hornearlo es envuelto en hojas de plátano.


6.

Los altares decoran las casas, locales comerciales, escuelas y calles, y en ellos puedes encontrar los alimentos, bebidas y dulces que gustaban a los difuntos, así como sus fotos. Un altar que se respeta tiene una cruz verde que representa al árbol del yaxché, además de jícaras, velas, un vaso de agua y flores.


7.

Los altares dedicados a los niños suelen ser más coloridos y tener juguetes, mientras que los de los adultos tienen cigarros y licores.


8.

Alrededor del Hanal Pixán hay tradiciones peculiares: En el interior del estado, por ejemplo, se acostumbra que los niños usen durante esos días una cinta de color rojo o negro en la muñeca derecha, a fin de que las ánimas no se los lleven. Otra tradición que llama la atención es que se amarra a los animales de la casa, porque podrían ver a las ánimas e impedirles el paso hacia el altar.


9.

Si no alcanzaste a comer suficiente pib tienes suerte, a la semana siguiente se celebra el ochovario o bix pues, según las costumbres más antiguas, es el día en que se debe comer pib, aunque afortunadamente puedes conseguirlo durante todo noviembre.


10.

Es un buen pretexto para usar tu guayabera o tu hipil que hace mucho no usas. Es bonito durante estos días ver a niños y grandes vestidos con los trajes tradicionales de Yucatán.


11.

Es un muy agradable rato de convivencia familiar. Se juntan los tíos, los primos, los abuelos y todos comen, se ríen y recuerdan a los antepasados, aquellos que se nos adelantaron en el viaje eterno.


12.

El Hanal Pixán es un hermoso vestigio de la cosmología maya y una evidencia de nuestro origen mestizo. A pesar de ser una fiesta de origen maya, las costumbres que lo rodean fueron sufriendo cambios con la llegada de los españoles y los misioneros, que adecuaron las antiguas tradiciones a las creencias religiosas. Y esas costumbres siguen cambiando, como la reciente moda de pintarse la cara de catrina, por ejemplo.