SOBRE ALERTAS, RECOMENDACIONES Y COSAS PEORES

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Por: Ing. Rafael García González | Presidente Nacional Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles A.C.

Después de conocer las recomendaciones del Departamento de Estado de nuestro vecino del norte, nuestros principales destinos turísticos, aquellos que ya gozan de un nombre y prestigio a nivel internacional, pudieron celebrar que no se les mencionó en dichas recomendaciones, o como coloquialmente decimos “se les levantó el castigo”.

Se matizó la medida de esta medida de Estados Unidos, calificando de recomendaciones lo que antes se denominaba como alerta, aunque dicho sea de paso, viene siendo lo mismo, en lo que a imagen se refiere para nuestros destinos turísticos.

No obstante, dichas recomendaciones no afectaron, durante el transcurso de 2017, de manera significativa el flujo del turismo extranjero, de hecho destinos de los estados de Quintana Roo y de Baja California Sur, registraron un buen cierre de la temporada navideña.

Sin embargo, otros destinos como Guerrero, Michoacán y Colima, fueron mencionados en dichas “recomendaciones” de viaje para los ciudadanos estadounidenses. En este sentido quiero hacer eco de las palabras del titular de la Sectur federal, cuando dice que, si uno hiciera casos de los índices de criminalidad registrados en Washington, Houston o Los Ángeles, debería recomendarse al viajero mexicano NO visitar tales sitios, siendo que se hace lo  mismo a nuestro país, en el que si bien es cierto que hay un tema preocupante de seguridad que debe atenderse, de manera urgente, esta situación, reitero, no afectó a nuestra noble industria turística.

Sin embargo, el viajero promedio, por sentido común, no visita lugares de alto riesgo en ningún país extraño que esté visitando, además de hacer caso a las recomendaciones de seguridad que se le hacen por las autoridades locales, o personal de los establecimientos donde se hospeda.

Enhorabuena para nuestros destinos que concentran el 80 por ciento del flujo turístico extranjero, por este “visto bueno” del Departamento de Estado de EU, pues muestra el resultado de las buenas gestiones que se llevaron a cabo para mejorar su imagen, y hacer pensar un poco a nuestros vecinos del norte; pero se entiende también la preocupación de las consecuencias que estas recomendaciones pueden generar a destinos de tradición turística como Michoacán, Guerrero y Colima.

Es por ello que debe reforzarse una campaña promocional que impulse a dichos destinos, esto sin hacer de lado el trabajo de inteligencia que nuestras autoridades deben hacer para solucionar el terrible flagelo delincuencial que aflije a nuestra sociedad. Y en esta tarea, claro está, debemos todos, autoridades, sociedad civil e iniciativa privada, colaborar para encontrar la solución.

Es una tarea complicada quizás, pero lejos de una imagen que cuidar, nuestros hijos nos lo agradecerán.