¿CÓMO TENER UNA MAÑANA PRODUCTIVA?

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a nice girl enjoys sunny morning

Despertar es algo que vamos a hacer toda la vida, la manera en la que lo hacemos siempre va a ser diferente, es por ello que siempre debes de encontrar alternativas para que esta rutina sea lo más productiva posible, ya que al estar automatizados nuestro cerebro hace que nuestro rendimiento del día sea menor.

Te presentamos algunas alternativas para comenzar tu día con el pie derecho y así rendir éxitosamente en las actividades que se realicen dentro o fuera del trabajo:

Administra tu energía

Debes de tomar un tiempo para pensarlo y darte cuenta de cuál es la hora en la que mejor te desempeñas, si sabes que en las mañanas te desenvuelves con más facilidad para realizar ciertas actividades, entonces debes enlistar las cosas que sabes que harás de forma rápida y las que te cuestan más trabajo en la mañana puedes pasarlas a la tarde. De ésta forma no te desgastarás la poca energía que tienes en la mañana o en la tarde para hacer las cosas incorrectamente.

Prepara todo una noche antes

Es muy recomendable usar algunos minutos de cada noche para organizar y enlistar todos los pendientes que tienes para el día siguiente. Así lograrás definir y saber qué tiempo te llevarás en tus actividades y no olvidarás hacer algo. Esto te tomará cuando mucho 10 minutos y te ahorrarás mucho al siguiente día.

No revises tus correos a primera hora

Abrir la bandeja de entrada a penas abres los ojos no te hará hacer más eficiente tu día, cuando tienes esta costumbre lo único que haces es acelerar el proceso del cerebro con algo que no es relevante. Tus correos pueden esperar al resto del día, si no tienes correos por revisar lo correcto es que no lo abras.

Apaga el celular y déjalo en otra habitación

Lo más conveniente es poner el teléfono lo más lejos posible de ti, Así eliminarás la necesidad de revisar mensajes, notificaciones de Twitter o Facebook. Con esto evitarás dividir tu atención en cosas que no tienen importancia, dormirás bien y despertarás con más energía.

Trabaja en un ambiente fresco

Cuando estás mucho tiempo en la oficina o en alguna habitación llega un momento en el cual te sientes fastidiado y lo que más contribuye a eso es la temperatura en la que estés, ya que de eso depende que aumentes o disminuyas el enfoque de tu mente y cuerpo. Lo ideal es jugar durante el día con las temperaturas del aire acondicionado para equilibrar el cerebro y no acostumbrarlo al frío o al calor.

Siéntate y párate

Necesitas oxigenar el cerebro para hacerlo funcionar, tus pulmones necesitan expandirse o contraerse para llenar al cuerpo de oxígeno. El problema está en que pasas todo el día sentado y encorvado en la computadora escribiendo, cuando estás en esta posición el pecho está en una postura colapsada y tu diafragma aprieta la parte inferior de tus pulmones, lo que dificulta la respiración profunda. Lo que debes de hacer es sentarte derecho y levantarte seguido, esto te ayudará a respirar mejor y como resultado tu cerebro va a recibir más oxigeno e incrementarás tu concentración.

Come

En las mañanas debes de administrar tus tiempos consume algo que sea fácil pero nutritivo de comer, es importante que no olvides que el desayuno es la comida más importante del día por lo que sí le debes invertir tiempo pero no mucho, aprovecha a hacer todas las actividades que puedas en la mañana para así no atrasar tus otras horas de comida, el comer después de haber realizado actividades desgastantes es como una recompensa para tu cuerpo.

Desarrolla una rutina de “juego” para empezar tu día:

Puedes iniciar tomando un vaso de agua fría, meditando 10 minutos, lo importante es que debes de estar en armonía con tu cuerpo, esto creará pequeñas rutinas que enviarán señales a tu cerebro de que es momento de trabajar o de hacer ejercicio; también te ayudará a superar la falta de motivación y hacer las cosas aunque no tengas ganas. Crear una rutina no es de la noche a la mañana pues la mayoría de los comportamientos poco productivos se deben a pequeñas decisiones graduales que crean malos hábitos. Lo primordial y en lo que debes de poner empeño es en la forma en la que empiezas y terminas el día.