CONOCE 8 PRINCIPALES FUNCIONES DEL CEREBRO

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Inteligencia, creatividad, emoción y memoria son algunas de las muchas cosas que gobierna el cerebro, además de ser un órgano formado por una gran masa de tejido nervioso que está protegido dentro del cráneo. A continuación, te compartiremos ocho principales funciones del cerebro, parte central del sistema nervioso de los vertebrados.

  1. RESPIRAR, COMER Y DORMIR. En las entrañas del cerebro existe una región muy primitiva, llamada hipotálamo, que se dedica a resolver cuestiones básicas para su supervivencia. Funciona como un centro de control que regula el sueño, la respiración, el pulso, el hambre, la sed, la temperatura corporal, el deseo sexual y la agresividad.

En caso de que el agua corporal escasee, lanza un disparo de hormona antidiurética, que retiene lípidos y te hace buscarla ansiosamente. Si se te eleva la libido, el hipotálamo produce la afrodisiaca kisspeptina. Y su marcapasos interno –– el núcleo supraquiasmático del hipotálamo –– marca con un suave tictac el ritmo de sueño – vigilia.

  1. PERCEPCIÓN. Vista, oído, olfato, gusto y tacto. Esos son los nombres de los cinco sentidos clásicos. Juntos forman la interfaz de usuario grafica que le mantiene en contacto con el exterior. El quinteto proporciona estímulos constantes del exterior a partir de los cuales tu cerebro construye la realidad. Para ello, solo suele utilizar una parte de los datos reales y rellena los huecos. Esta estrategia te libera de procesar información innecesaria y acelera el pensamiento. Al fin y al cabo, para que pudieras percibir lo que te rodea tal y como es, tus sesos tendrían que ser tan grandes como un edificio, algo que no resultará práctico.
  2. MEMORIA. Tu órgano pensante tiene una capacidad de almacenamiento de varios millones de gigabytes. Para que te hagas una idea más exacta, tu encéfalo podría llegar a guardar unos 4,700 millones de libros o 670 millones de páginas web.

Recordar es importante, pero tanto o más lo es olvidar; esto es, deshacerte de los datos que no te hacen falta. De ello se ocupan la corteza prefrontal y el hipocampo. Eso sí, según estudios recientes, para conseguirlo tendrás que desarrollar un mayor esfuerzo mental y dedicar mucha más energía que para memorizar algo.

  1. TOMA DE DECISIONES. ¿Playa o montaña? ¿Manzana o pastel? ¿Rojo o violeta? violeta? ¿Respondo a su insulto o mejor me callo? ¿Compro o no? Para tomar las pequeñas y grandes elecciones de tu día a día pon a funcionar la corteza prefrontal. Si tu decisión implica sopesar pros y contras, no elijas nunca bajo un fuerte estrés, porque el cortisol te empujará a escoger opciones arriesgadas.

Cuando se trata de un asunto especialmente importante, la neurociencia ha demostrado que eliges mejor si, en lugar de valorar concienzudamente todas las opciones, dejas que sea tu pensamiento inconsciente el que escoja. Asimismo, es más probable que aciertes si decides de forma colectiva o después de ingerir una bebida carbonatada dulce.

  1. INTELIGENCIA. Una de las más importantes funciones del cerebro es la inteligencia. La capacidad de comprender y resolver problemas no depende del tamaño del encéfalo. Estudios posteriores han confirmado que la agudeza mental depende, sobre todo, de lo bien estructurada que esté la corteza, el mesencéfalo y el cerebelo, y de que exista una densa conexión entre la materia blanca y gris.
  2. EMOCIONES. El sistema límbico del cerebro maneja un abanico de 27 emociones interconectadas entre sí: admiración, adoración, asombro, embelesamiento, aprecio estético, diversión, ansiedad, incomodidad, aburrimiento, calma, confusión, anhelo, aversión, dolor empático, envidia, emoción, miedo, horror, interés, alegría, nostalgia, romance, tristeza, satisfacción, deseo sexual, simpatía y triunfo.
  3. ESPIRITUALIDAD. Tanto los sesos de una religiosa católica rezando como los de un monje budista meditando muestran una baja actividad de la región parietal del córtex cerebral, una zona que suele relacionarse con la conciencia del yo y la propia identidad, en la que el neurocientífico Marc Potenza, de la Universidad de Yale (EUA), sitúa las experiencias espirituales. Durante las mismas, se reduce la actividad del ego.
  4. CREATIVIDAD. Si quieres sacarle el máximo partido a esta función y desarrollar ideas originales, no te esfuerces demasiado. En las ocasiones en que tu cerebro parece encontrarse ocioso, sus neuronas asociativas –tres cuartas partes de todas las células nerviosas humanas– bullen de actividad. Aunque siempre trabajan en segundo plano, lo dan todo precisamente cuando hacemos algo tan banal como ducharnos, juguetear con el bolígrafo o pensar en las musarañas. Al conectar informaciones distintas, favorecen que se genere un efecto eureka y encuentran soluciones inesperadas a problemas difíciles.