¿EN QUÉ MOMENTO NOS CONVERTIMOS PERSONAS POSESIVAS?

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¿En qué momento nos convertimos personas posesivas?

Dentro de todo el conjunto de seres humanos que habitamos este planeta, hay quienes por lo general se creen dueños de absolutamente todo lo que les rodea. Suele ser gente complicada y que complica sus relaciones personales. Así, hay posesivos de personas, posesivos materiales y posesivos de ideas.

Estos tres pueden convertirse en un calvario para quienes están cerca de ellos, ya que tienden a controlar las conductas de aquellos con los cuales interactúan.

Los posesivos de personas tienden a celar en extremo y controlar a quienes tienen con ellos una relación afectiva o sentimental, y esto la desgasta muy seriamente. Este tipo de posesión va acompañada de frases como: “te celo porque te amo”. El celoso sufre ante sucesos que en realidad no ocurren, o bien, que le sucedieron en el pasado, por ejemplo, la infidelidad de alguna de sus parejas.

Además, los posesivos de personas pueden ser de distintos tipos.  Entre los más comunes están:

1.- Aquellos que aman demasiado y tienen gran temor de perder el cariño de alguien; cuando se pierde la atención, se perdió todo para ellos.

2.- Aquellos con baja autoestima, que son posesivos con alguien que, consideran, vale más que ellos.

3.- Aquellos con relaciones tormentosas, en las que el “amor” se manifiesta de manera agresiva y posesiva.

4.- Aquellos con antecedentes de padre o madre celosos o posesivos.

De acuerdo con algunos expertos en el tema de celos fundados o infundados, la obsesión ocurre cuando la relación genera un profundo malestar a una de las dos personas, la altera, la paraliza, y su vida cotidiana gira alrededor de eso y pierde el control de las distintas esferas de su vida.

Ahora bien, los posesivos materiales son aquellos que tienen enojo desmedido o muy baja tolerancia a la frustración cuando se les quita, se les termina o no logran obtener, algo que anhelaron. Al perder el control de aquello que tenían o anhelaban se sienten desvalidos.

Finalmente, el posesivo de ideas cree que sólo él tiene la razón e intenta controlar el pensamiento de los demás. Es muy difícil alcanzar acuerdos con él; discute por todo y puede tener la mala intención de desestabilizarte.

Hay algunas estrategias que pueden contribuir a sobrellevar esta gente posesiva de ideas, dependiendo de la importancia que se tenga. Si esa persona está de paso en tu vida, no le dediques más tiempo ni energía que lo estrictamente necesario. Sin embargo, si ella es una persona que te importa o que es parte de tu vínculo familiar, conviene que busques un espacio abierto al diálogo, de preferencia en un lugar público, para evitar que se exalte, te grite o te agreda. A este tipo de persona no le gusta saberse expuesta.

¿Cómo puedes sobrevivir a personas así? Algunos expertos recomiendan la comunicación clara y directa. Es decir, parar en seco a las personas, pero de manera muy diplomática, sin que esto te lleve a la frustración, entendiendo que al final del día son personas difíciles y que cada cabeza es un mundo. En ocasiones, pensamos que las personas son reflejo de aquello que tenemos, que no nos gusta o que vemos en los demás. No en todos los casos aplica. Recuerda que cada persona es diferente y que cada caso es distinto. Si tú te encuentras inmerso en una situación así y no puedes salir, recuerda siempre acercarte a los expertos que te pueden orientar en este camino.

¡Quiérete! ¡Apapáchate!