“ESTE ES”

0
6
  1. Estamos en el camino de la Cuaresma hacia la Pascua del Señor. Jesucristo en su pasión va a ser entregado a los pecadores, escupido, abofeteado, coronado de espinas y crucificado. Antes de llegar a ese momento tan fuerte y escandaloso para el corazón de sus discípulos, Jesús se muestra ahora en todo el esplendor de su divinidad. Cuando lo vean sangrante, maltratado, escupido, machacado se acordarán de esta visión en que aparece transfigurado y resplandeciente con una blancura esplendorosamente extraordinaria.
  2. Este es Jesús todo luz, todo gloria, todo resplandor. Como testigos cualificados de su más profunda identidad divina están ahí presentes en la cima de la montaña sus apóstoles más queridos: Pedro, Santiago y Juan. Para corroborar esa divinidad resplandeciente se hacen presentes también Elías y Moisés, representando todo el Antiguo Testamento. Todos los profetas están presentes en Elías, todos los libros de la ley están presentes en Moisés. Ellos están diciendo “Este es el Mesías anunciado por los profetas”. Aparece también una nube y una voz del cielo que dice “Este es mi hijo amado, escúchenlo”. La nube es el Espíritu Santo y la voz es del Padre. Toda la Trinidad atestiguando la divinidad de Jesús.
  3. Este es mi Hijo amado. Este es el Rey de reyes, este es el Señor de señores, este es el Hijo de Dios, este es el Mesías esperado, este es el Camino, la Verdad y la Vida. Pero aún otra prueba más: la resurrección. “No digan esto hasta que yo resucite de entre los muertos y discutían ellos qué querría decir eso de resucitar entre los muertos”. Cuando lo vean resucitado se acabarán todas sus dudas sobre su divinidad, sobre su auténtica divinidad. La resurrección es la prueba suprema de la divinidad de Jesucristo.
  4. Queridos hermanos cuando desapareció la visión de la nube, de Elías y de Moisés, los apóstoles predilectos se quedaron solos con Jesús solo. Eso es lo que hoy nos quiere decir Dios a nosotros, quedarnos solos con Jesús solo y escucharlo a Él sólo. Sólo Él es el salvador, sólo Él es el Rey de reyes, sólo Él es el Señor de Señores, sólo Él es el Hijo de Dios, sólo Jesús es Dios, sólo Él es el Camino, la Verdad y la Vida, sólo Él es la luz del mundo, sólo Él es la Palabra de vida eterna, escúchalo a Él sólo.

No adoremos a nadie, no nos adoremos a nosotros mismos, no adoremos el dinero, ni el placer, ni el poder, ni a criatura alguna. No le quitemos el lugar a Cristo. Sólo Él es el Señor, todos los demás son sus siervos. Él es el único Rey de reyes y Señor de señores. Escúchalo sólo a Él y tendrás vida eterna. Amén.