HOY SE CUMPLE ESTA PALABRA

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1-. Hoy mismo se ha cumplido esta escritura. Todo lo que está en la Escritura se cumple tarde o temprano. Todo lo que dice la Escritura es la verdad. Sólo la Palabra de Dios se cumple siempre. “El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán”. La Palabra de Dios se cumple siempre porque es la Verdad completa. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. La Palabra de Dios se cumple siempre porque es Palabra viva y eficaz, como lluvia que empapa la tierra; como semilla que se siembra en el campo “Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica”. No nos dejemos engañar por otras doctrinas, por otras escrituras, por otros profetas. Todo lo que no está en la Escritura, aunque suene bonito no es de fiar. Solo Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. Es el Ungido, es el Mesías, es el Salvador.

2-. “El Espíritu del Señor esta sobre Mí”. En Jesús se cumple ahí mismo en la sinagoga, la palabra de Dios. Solo Él es el escogido e invadido por el Espíritu Santo. Solo Él es el ungido y consagrado por ese mismo Espíritu; solo Él es el enviado por Dios para la misión divina de evangelizar a los pobres, de liberar a los cautivos, de curar a los enfermos y de abrir los ojos a los ciegos. “También hoy se cumple esa Escritura, aquí y ahora”. Ya no tenemos en esta época tantos pobres materiales, ni enfermos, ciegos, tullidos, leprosos como en tiempos de Jesús. Pero hoy se han multiplicado los pobres espirituales, los pobres de sentido, los pobres de humanidad, los pobres de virtud, los pobres de amor, de fe y esperanza. El ser humano está hoy más que nunca pobre de humanidad. Se ha ido bestializando y embruteciendo cada día más. El hombre de hoy tiene necesidades y anhelos que no puede satisfacer. Busca una felicidad que no acaba de encontrar. Busca una paz que se le escapa. Cristo viene a evangelizar a esos pobres llenos de cosas, pero vacíos y carentes de valores. Cada día nos encontramos con jóvenes cautivos y esclavizados por los vicios, las adicciones, los miedos, los odios, las angustias, los traumas y los complejos que los arrastran a la tristeza y a la depresión. Hoy nos encontramos cada día con personas ciegas y confundidas, no físicamente sino moralmente. No ven lo que está mal y lo que está bien y deambulan a la deriva en medio de la oscuridad de su consciencia.

3-. Eres Tú o debemos esperar a otro. Cuando Juan el Bautista dudó de Jesús como Mesías, mandó preguntarle: “Eres Tú o tenemos que esperar a otro”. Jesús le respondió: “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son curados, los pobres son evangelizados y dichoso el que no se escandaliza de Mí”. Curar a los enfermos y liberar a los oprimidos, es esa la prueba que Jesús le ofrece a Juan, para demostrarle que en Él se cumple la Escritura, que Él es el Mesías, el Hijo de Dios, el Salvador del mundo, el esperado por todos los pueblos. Sólo en Él hay salvación. Solo Él es la Piedra desechada por los constructores que se ha vuelto la Piedra Angular en la construcción del Reino de Dios en la tierra.

+ Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L.C.
Obispo Prelado de Cancún-Chetumal