“JESÚS ES EL BUEN PASTOR, QUE DA LA VIDA POR SUS OVEJAS”

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1-. Jesús es el buen pastor, que cuida a sus ovejas, las lleva a pastos suculentos, las guarda en el redil, las defiende del lobo, las defiende de todos sus enemigos. Y cuando una oveja se separa del redil, él va a buscar la oveja descarriada. Jesús es el buen pastor que se preocupa de la oveja enferma la cura y la fortalece, a la que está gorda también la cuida para que esté sana, ése es Jesús el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas, que las defiende del lobo, que las ama, que nunca las pierde y nunca las abandona. Por eso Jesús dice: no perecerán jamás, nadie me las arrebatará, me las ha dado mi Padre y él es superior a todos y nadie puede arrebatarlas de mi mano.

2-. Queridos hermanos nosotros somos las ovejas, él es el Buen Pastor, él nos cuida, él está pendiente de nosotros, él se preocupa por nosotros, él nos busca cuando estamos
descarriados, él nos fortalece cuando estamos débiles. Ahora nosotros nos tenemos que
preguntar: ¿Yo escucho su voz? ¿Yo sigo sus pasos?. O a veces puedo hacerme sordo y no
hacerle caso o irme por otras veredas, meterme en otros berenjenales y perderme,
descarriarme, irme por malos pasos, lejos del rebaño y lejos del Buen Pastor.

3-. En éste domingo, cuarto de pascua, celebramos al buen pastor y celebramos también a
los buenos pastores, a los sacerdotes, a los seminaristas, a todos los que tienen esa vocación de dar la vida por sus hermanos, de servir a sus hermanos como lo hizo Jesús el Buen Pastor. Todos tenemos una vocación, vocación a la vida, pero también todos tenemos una vocación, la vocación al estado de vida: sea al matrimonio, sea a la soltería, sea a la vida religiosa, sea a la vida sacerdotal, todos tenemos esa vocación. Pero hoy celebramos el día de las vocaciones sacerdotales, ese llamado a dejarlo todo, dejar la familia, vaciarnos de nosotros mismos, olvidarnos a nosotros mismos para servir a nuestros hermanos de todo corazón para dar la vida por ellos. Queridos hermanos, hoy es el día para rezar por las vocaciones, “la mies es mucha y los obreros son pocos, rueguen pues al dueño de la mies, que envíe obreros a su mies”. Aquí en Cancún en el Estado de Quintana Roo, Dios nos ha bendecido, con muchas vocaciones al Sacerdocio, ya tenemos un Seminario Mayor, un Introductorio, tenemos también el Seminario Menor en Chetumal, 60 alumnos en el Menor, 50 alumnos en el Mayor y 10 alumnos en el Introductorio, Dios nos ha bendecido con muchas y abundantes vocaciones, debemos darle gracias a Dios, pero seguir pidiendo por esas vocaciones. Pidamos por las vocaciones, pidamos por los seminaristas, pidamos por los sacerdotes, pidamos también por los sacerdotes enfermos y ancianitos que han dado toda su vida aquí sirviendo a la Iglesia católica en el Estado de Quintana Roo, que Dios les de la salud, la paz, la alegría en su corazón.

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y
permanezca para siempre, Amén.