¿LA SONRISA DE LA MONA LISA ES FALSA?

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El retrato de la Mona Lisa (La Gioconda), de Leonardo da Vinci, es una de las pinturas más famosas en el mundo. Por ello, a lo largo de los años, se han debatido infinidad de símbolos alrededor de la obra, lo cual incluye el atractivo de la emoción expresada en su rostro.

Algunas interpretaciones sugieren que la expresión de la Mona Lisa es de felicidad. Aunque la asimetría de la sonrisa resulta una incógnita relevante.

ASIMETRÍA Y PSICOLOGÍA

De acuerdo a una investigación de la Universidad de Cincinnati (UC), la felicidad expresada por la Mona Lisa sólo ocurre en el lado izquierdo de su rostro. Por lo tanto, la asimetría de su sonrisa no es genuina, un fenómeno que ocurre cuando una persona miente, según la neuropsicología.

En el estudio, 42 personas juzgaron las emociones que veían en las imágenes quiméricas de ambos lados de la sonrisa en el retrato. Una imagen quimérica es aquella reflejada de —en este caso— sólo un lado de la sonrisa.

Treinta y nueve (92.8 %) de los evaluadores indicaron que la mitad izquierda de la sonrisa mostraba felicidad, mientras que ninguno señaló que el lado derecho mostraba felicidad. Al evaluar la sonrisa del lado derecho, 35 dijeron que la expresión era neutra, cinco dijeron que era de disgusto y dos indicaron tristeza.

«Hay poca probabilidad de que una persona permanezca inmóvil durante horas para ser pintada, y además pueda sonreír constantemente con verdadera felicidad. La explicación más sencilla sería que la sonrisa asimétrica de Mona Lisa es la manifestación de un goce no verdadero”, mencionó Luca Marsili, investigador de la UC.

Debido a que Da Vinci fue un gran observador de la fisionomía humana, los investigadores especulan en la posibilidad de que el florentino ya supiera el significado de la sonrisa asimétrica.

En el análisis se concluyó que tampoco hay una activación del músculo de la cara superior, en las cejas. Una sonrisa genuina hace que los músculos alrededor de los ojos se contraigan.

Así, este símbolo podría representar una treta deliberada del artista para expresar un mensaje enigmático. Por ejemplo: la ilusión de un autorretrato, como si la pintura fungirá como espejo; o el retrato de una mujer o un hombre muerto.