“NO ESTÁ AQUÍ HA RESUCITADO”

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Por: + Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L.C. |Obispo Prelado de Cancún-Chetumal | @PedroPablObispo | FB/PedroPablObispo

  1. No está aquí, ha resucitado. Vayan a decirlo. En este año el evangelio de Marcos alza la voz con una gran noticia. No está aquí y vive entre nosotros. Con la resurrección se cumple la promesa más importante. Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Cristo ha muerto por nosotros para liberarnos de nuestros pecados, pero sólo con la resurrección tenemos la prueba de que es cierto todo lo que nos dijo y nos prometió. Cuando uno muere por una causa no la hace verdadera, cuando uno resucita por una causa entonces da la mayor prueba de que esa causa es verdadera. Desde ahora todo lo que Cristo enseñó y profetizó se cumplirá cabalmente.
  2. María Magdalena de la que había echado siete demonios, compró perfumes para ungir y embalsamar a Jesús. Muy de madrugada se dirigió al sepulcro junto con otras mujeres. Al llegar vieron que la piedra estaba quitada y entrando en el sepulcro vieron a un joven vestido con una túnica blanca y se llenaron de miedo, pero él les dijo: No tengan miedo, buscan a Jesús de Nazareth el que fue crucificado. Ha resucitado, no está aquí y ahora vayan a decírselo a sus discípulos y a Pedro. María entonces corrió a anunciar a Pedro y a los discípulos que el sepulcro está vacío y todo lo que les dijeron los ángeles. Pedro y Juan vinieron corriendo al sepulcro y lo encontraron vacío. María Magdalena se quedó llorando junto al sepulcro. Entonces se le apareció Jesús bajo la forma del hortelano y le dijo: Mujer ¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?
  3. María Magdalena es el alma enamorada de Jesús que no puede resignarse a perderlo y una vez muerto lo quiere seguir amando ungiéndolo con perfumes y embalsamándolo. Quiere verlo y tocarlo aunque este muerto y cuando se encuentra el sepulcro vacío sigue buscándolo afanosa y angustiosamente y no puede dejar de llorar. Su amor es demasiado grande y tal vez un poco loco pero así es el amor apasionado. Cristo premia ese amor manifestándose primero a María Magdalena antes que a los discípulos y constituyéndola apóstol de apóstoles, anunciadora de anunciadores. Cristo era todo para ella y desde que lo conoció encontró en Él la paz, la verdad y el amor verdadero que buscó durante toda su vida. Toda su vida había sido una búsqueda afanosa y angustiosa hasta que encontró a Cristo.
  4. Tú también como María Magdalena lloras por algo, buscas algo en tu vida ¿Qué buscas? ¿Por qué lloras? ¿Lloras por tus pecados? Él es el perdón que tú buscas ¿Por qué lloras? ¿Por las mentiras, dudas y confusiones que encuentras? Él es la verdad que tú buscas ¿Por qué lloras? ¿Por la muerte de un ser querido? Él es la vida que tú buscas ¿Por qué lloras? ¿Por la tristeza que te embarga? Él es la alegría que tú buscas ¿Por qué lloras? ¿Por la turbación e inquietud de tu alma? Él es la paz que tú buscas ¿Por qué lloras? ¿Por la decepción de tu corazón? Él es el amor que tú buscas.