TINTA ROSA: TU IMAGEN, TU HUELLA

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Por: Alejandra Chávez | nallely.chavezr@hotmail.com

En esta ocasión escribo acerca de la importancia de la imagen. La imagen es un concepto que tiene varias dimensiones: imagen pública; imagen personal; imagen empresarial, etc.

En cuanto a la imagen personal, a lo largo de nuestras vidas escuchamos frases como: “cuida tu imagen”, “él ha mejorado su imagen”, “ella tiene buena imagen”.

Pero, qué es la imagen. Algunos autores la definen como la representación visual de un objeto. Sí, así de simple. En ese sentido, “imagen” es la representación visual de lo que percibimos, de lo que olemos y de lo que escuchamos. ¡Veamos! Cuando oímos una grabación de voz de alguien que desconocemos en persona, o hablamos por teléfono con alguien a quien nunca hemos visto, nuestro cerebro recoge datos y comienza a formar una imagen de aquella persona, le asigna un rostro y le da forma.

Esto es explicable desde el punto de vista de la psicología como parte de nuestra necesidad de sobrevivir. Recuerda que por naturaleza estamos “programados” para sobrevivir. Para el cerebro es mucho más fácil reconocer un objeto si éste tiene forma claramente definida. La imaginación juega un papel importante en este rol, pues sin ella sería difícil visualizar alguna especie de “prototipo” a partir de la voz.

Mira lo que ocurre en conversaciones telefónicas: en el caso del hombre, si no ha visto a la persona que está al otro lado del auricular y ésta es una mujer, inmediatamente de manera natural aquél va a engrosar su voz, pues su cerebro reconoce el timbre femenino y el mensaje que manda es de reproducción. En el caso de la mujer, su tono de voz va a bajar de decibel haciéndola suave y dulce, por el mismo motivo, es decir, la reproducción. Por tanto, los dos crearán con su imaginación una figura conforme a la voz que escucharon; pero más aún, cada uno de ellos irá formándose una imagen del otro a partir de la voz.

¿Lo sabías?

Ahora pasemos a otro tópico que guarda relación: la imagen en el entorno social.

Dentro de cualquier núcleo social, llámese familia, grupo de amigos, compañeros de trabajo, etc., tienes una imagen, una reputación, basada en el comportamiento. Aquí no voy hablar del buen o mal comportamiento, porque ese es otro tema.  Sin embargo, sí abordaré el rostro social que adoptamos para mostrar una imagen, que por lo general queremos que sea la mejor.

Un tema que como mexicanas y mexicanos nos suele apasionar, es el fútbol. ¿Qué percepción tienes de nuestra Selección nacional? Para algunos es muy buena; para otros no tanto. Pero más allá de eso, se tiene ya una historia, una imagen. Tradicionalmente, cada que hay una Copa Mundial, en México se vive la pasión por ese deporte y, con tristeza me atrevo a decir, en ocasiones nosotros mismos denostamos la imagen de nuestros seleccionados, con frases como: “seguramente van a perder”, o bien, haciendo mención de determinados rasgos físicos.

Actualmente, en el Mundial Rusia 2018 qué pasa. ¿Por qué la Selección Mexicana en momentos ha lucido sensacional? Como, por ejemplo, cuando jugó contra Alemania. Mi explicación es que, con independencia de que la Selección estudió profundamente al rival y ejecutó magistralmente su plan de juego, muchos de los jugadores que participaron en ese encuentro forman parte de equipos de Europa y, a través de sus posturas, clase y estilos que han adquirido en esa región, proyectan muy buena imagen. Tanto, que al enfrentar a los alemanes, nuestros jugadores se vieron a sí mismos como ellos, a la par que ellos, partiendo de sus neuronas espejo, las cuales decodifican la información para asumirla como propia y sentir empatía, o bien, en muchos otros casos nos llevan a la imitación por instinto.

Esto les dio seguridad y confianza. Y gracias a ello, ganaron uno de los partidos más importantes de la historia de nuestra Selección. Entonces, como puedes ver, mi querida y querido lector, la imagen va más allá de verse bonita o bonito; la imagen puede ayudarte en todo lo que realices en la vida.