“TU VOZ AUTOCRÍTICA NO SIEMPRE ES LA MEJOR.”

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¿Quién es la persona más crítica hacia ti? Quizás tú. Nos cuesta trabajo callar la voz crítica que escuchamos en nuestro interior, cuando somos muy exigentes con nosotros mismos.

Hoy te hablo sobre la importancia de que nuestra voz autocrítica guarde silencio de vez en cuando. Si tus pensamientos de que haces las cosas mal se repiten en tu cabeza, ocasionan que, con severidad, tu voz crítica resuene en toda tu mente.
Es importante cuidar la autoestima. Ello significa valorarse, quererse a uno mismo. Pero no siempre es fácil, porque llevamos dentro una voz crítica que a cada instante nos puede estar recordando situaciones erróneas, y nos puede sabotear nuestra confianza y seguridad en nosotros mismos.

Así es que por eso es tan importante la autoestima, porque, si ésta no es suficiente para adentrarnos en nuestro amor propio en momentos complicados o adversos, no nos puede ayudar a sentirnos mejor con nosotros mismos.

Debes aceptarte con todas tus virtudes y con todos tus defectos. Algunos psicólogos llaman a esto “autocompasión”, que es el acto de aceptarnos tal cual somos y perdonarnos, aunque nuestra voz crítica nos esté diciendo lo contrario. Se trata de sentir compasión por nosotros mismos.

Si tienes autocompasión, eres capaz de: reconocer tus errores sin que éstos sean cargas pesadas para tu persona; y sentir empatía por quienes te han fallado o les has fallado.

La autocompasión es el recuerdo de que eres humano y que se vale equivocarse; y que gracias a tus errores aprendes, pues entonces ya sabes por cuál camino ir de ahora en adelante, ya que pasaste por el incorrecto.

¡En efecto! Cometer errores es excelente método de aprendizaje y crecimiento. Por tanto, el crecer con un número reducido de fracasos implica un número reducido de aprendizaje.

La autoestima, en cambio, no puede hacer eso porque se alimenta, entre otras cosas, de tu ego y de todo aquello que te dice que siempre debes ser el mejor.

Y, precisamente, la frase “tienes que ser siempre el mejor” te presiona en cada momento de tu vida para que lo seas; pero, paradójicamente, cuando fallas te hace sentir que eres lo peor. Esa frase te debilita en lugar de alimentarte.
Para evitar auto lastimarte con tu voz interior, basta con hablarte a ti mismo con amabilidad. Y es que, cuando lo haces, mejoras tu rendimiento cognitivo.

Imagina que estás en un lugar tranquilo, acompañado por una persona que te quiere mucho, y que te habla con amabilidad respecto de un error que cometiste. Piensa cuáles serían sus dulces palabras. Esto sumará a sentirte mucho mejor y restará tus pensamientos auto destructivos.

Por ejemplo: Supón que fallaste en tu dieta, debido a que comiste en exceso, y que tu voz crítica te dice: “eres débil”. Entonces, imagina que alguien que te quiere mucho te dice con amor: “Cariño, sé que te sientes culpable por comer en exceso, pero no hay problema; perdónate; hagamos ejercicio para que te sientas mejor, bajemos juntos esas calorías”.
Se trata de enfrentarte a tu voz crítica y convertirla positiva.

Recuerda que todos fallamos algunas veces. La imperfección forma parte de la naturaleza humana. Reconoce tu voz autocrítica y sé consciente de que no en todo momento es la mejor.

Reconócete y ámate.