El inicio de la construcción del Tren del Norte Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo marca un parteaguas para la conectividad ferroviaria en el noreste de México. Con la participación de la constructora de Carlos Slim, Operadora CICSA, en conjunto con FCC Construcción, el proyecto ha comenzado oficialmente con la expectativa de transformar la movilidad de millones de personas.
La oferta ganadora de ambas empresas fue de 31 mil 843 millones de pesos para el primer tramo de la obra, que comprende 111 kilómetros desde Coahuila hasta Santa Catarina, Nuevo León. Este tramo forma parte de un recorrido total de 396 kilómetros que conectará Saltillo con Nuevo Laredo.
Un banderazo con respaldo federal
El arranque oficial se dio con un enlace remoto desde Palacio Nacional, donde la Presidenta Claudia Sheinbaum dio el banderazo de salida. Paralelamente, en Salinas Victoria, Nuevo León, se congregaron autoridades federales y estatales para acompañar el inicio de las obras.
El Gobernador de Nuevo León, Samuel García, encabezó la ceremonia acompañado del Secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Esteva, así como del titular de la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario, Andrés Lajous.
“Este tren es un proyecto largamente esperado, que traerá desarrollo económico, conectividad y mejor calidad de vida para millones de personas”, destacaron las autoridades presentes.
Beneficios y capacidad
El tren, que circulará a velocidades de 160 a 200 kilómetros por hora, tendrá capacidad para movilizar a 7 millones de pasajeros al año, lo que lo convierte en una de las obras ferroviarias más ambiciosas de los últimos tiempos.
El primer segmento de 100 kilómetros partirá del poblado Unión San Javier en Salinas Victoria y conectará con puntos estratégicos en Nuevo León y Coahuila, generando un impacto directo en la economía regional y en la movilidad cotidiana.
Desarrollo y visión a futuro
Más allá de la movilidad, el Tren del Norte es visto como un motor de desarrollo. Su construcción impulsará empleos directos e indirectos, al tiempo que integrará cadenas productivas en el noreste del país.
Con esta obra, México avanza en su apuesta por los trenes de pasajeros como alternativa de transporte sustentable, segura y moderna. La participación de empresas de renombre internacional como CICSA y FCC da certeza sobre la calidad y alcance del proyecto.












