Malos jefes los hay en todos lados y de todas las clases. Como emprendedor, es probable que te encuentres por primera vez en esta posición, pero la inexperiencia no es excusa para convertirte en un jefe que no sabe liderar a su equipo y que afecta negativamente su moral.
Aunque la forma de comportarte es el mejor referente para tus empleados, tus palabras también lo son. Y existen ciertas frases que nunca debes usar al comunicarte con tu equipo, independientemente de cuál sea tu humor o la situación.
“¿A caso no haces nada bien?” Anticípate a este tipo de circunstancias, pídeles las cosas con tiempo de anticipación para poder revisar con calma errores y correcciones. Es natural que no salgan las cosas a la primera.
“Que sea la última vez que…” No amenaces, porque solo generarás miedo en tu gente y jamás serán capaces de trabajar por objetivos.
“Tienes suerte de trabajar aquí. En otro lado…” No es bueno compararse con otras empresas, además de que no conoces sus políticas, tú debes crear tus propias políticas laborales que motiven y mantengan al trabajador conforme.
“No es mi problema” Claro que es tu problema, tú eres su jefe y su líder… No puedes dejarle al trabajador un problema a su suerte, debes orientarlo sino puede encontrar una solución, por eso son un EQUIPO de trabajo, donde tú eres el líder, no el que se deslinda de la responsabilidad.
“Así se han hecho siempre las cosas” No te cierres a nuevas ideas, no sabes si la idea de un trabajador puede impulsar la empresa al éxito. Escúchalo y si no te convence su propuesta explícale tus razones, pero no lo ignores, o nunca volverá a aportar nada.
“Llegaste 10 minutos tarde” Sé tolerante con la puntualidad, puede que se haya atorado en el tráfico y no es su culpa. Llámale la atención cuando comience a abusar o cuando el tiempo de retardo sea demasiado, no 10 minutos…
Si te comportas como un buen líder y mantienes a tus trabajadores motivados, tu equipo de trabajo será el mejor de todos, te lo aseguro.











