La selección africana superó a Australia 2-4 en una tanda dramática y firmó una clasificación histórica.
Egipto logró una histórica clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 tras vencer 2-4 a Australia en una dramática tanda de penales, en un partido marcado por errores de ambos equipos y por la actuación decisiva de Mohamed Salah.
La selección egipcia dejó en el camino a unos australianos a los que, de acuerdo con la crónica, les pesó su inexperiencia en los momentos decisivos. El duelo, disputado este julio 3, 2026, se resolvió desde los once pasos después de una prórroga en la que ninguno de los dos conjuntos encontró el gol del triunfo.
Egipto pegó primero, pero Australia reaccionó
Egipto se puso en ventaja al minuto 13 con un cabezazo de Emman Ashour, quien remató sin oposición tras una jugada iniciada por una falta lanzada por Salah, un mal rechace y un balón colgado al área por Hamdy Fathy.
Ocho minutos después, el conjunto africano tuvo la oportunidad de prácticamente sentenciar el encuentro, pero Mustafa Zico cruzó en exceso el balón cuando quedó solo ante Patrick Beach.
Australia, por su parte, tuvo un arranque prometedor con un disparo de Cristian Volpato que se fue apenas alto, aunque con el paso de los minutos fue perdiendo fuerza. Egipto tomó el control del balón y, aunque concedió algunas aproximaciones, no pasó mayores apuros.
Un autogol cambió el rumbo del partido
Cuando parecía que Egipto podía mantener la ventaja, Australia encontró el empate en una jugada a balón parado. En una falta lateral, y ante la obsesión de los Faraones por evitar el remate por alto de los australianos, Mohamed Hany terminó cabeceando el balón con la nuca contra su propia portería.
El tanto en propia puerta devolvió el partido al punto de partida y obligó a ambos equipos a buscar la clasificación en un cierre más abierto. Hossam Hassan movió su banquillo con el ingreso de Trezeguet, mientras que Tony Popovic modificó su ataque con las entradas de Hrustic y Touré por Volpato e Irankunda.
Salah apareció en el momento clave
Mohamed Salah, mermado físicamente por una dolencia en los isquiotibiales de la que se recuperó a contrarreloj, intimidó más de lo que jugó durante varios pasajes. Sin embargo, a partir del minuto 90 apareció con dos asistencias que estuvieron cerca de terminar en gol antes de la prórroga, además de un disparo alto al inicio del tiempo extra y un eslalon en el área que reanimó al equipo árabe.
Australia intentó responder con un cambio tardío: Popovic mandó al campo a Matthew Ryan en el último minuto, con la esperanza de una actuación heroica del exguardameta del Levante. No ocurrió así.
Ya en la tanda de penales, los errores de Souttar y Herrington terminaron por condenar a Australia. Salah selló el pase con un cobro a lo Panenka y Egipto avanzó por primera vez en su historia a octavos de final, donde se enfrentará al ganador del duelo entre Argentina y Cabo Verde.
Con información de EFE.











