Un juez ordenó que la disputa se resuelva en arbitraje por una cláusula firmada en 2019, sin definir si las acusaciones son verdaderas.
La demanda presentada por cuatro hermanos de la familia Cascio contra el patrimonio de Michael Jackson por presuntos abusos sexuales y tráfico sexual cuando eran menores no llegará a un juicio público. El juez federal Hernán D. Vera determinó que el conflicto deberá resolverse mediante arbitraje, debido a una cláusula incluida en el acuerdo que ambas partes firmaron en 2019.
La decisión fue emitida el 12 de agosto de 2026 y no establece si las acusaciones contra Michael Jackson son verdaderas o falsas. El magistrado centró su resolución en un punto estrictamente legal: si el convenio suscrito por los Cascio obliga a que cualquier disputa relacionada con ese acuerdo se dirima ante un árbitro y no ante un jurado.
De acuerdo con la resolución, el contrato contemplaba una cláusula de arbitraje, por lo que el juez consideró que debía hacerse cumplir. Aunque los hermanos intentaron impedir ese escenario, el tribunal concluyó que la controversia no puede trasladarse a un juicio público bajo las condiciones planteadas por la familia.
Por qué no habrá un juicio público
Los hermanos Cascio buscaron evitar el arbitraje al invocar una ley federal de 2021 conocida como Ending Forced Arbitration of Sexual Assault and Sexual Harassment Act, una norma que limita el uso de cláusulas de arbitraje obligatorio en determinados casos de agresión y acoso sexual.
Sin embargo, Hernán D. Vera concluyó que esa legislación no podía aplicarse de manera retroactiva a un acuerdo celebrado antes de que entrara en vigor. En consecuencia, el juez resolvió que la discusión sobre ese convenio debe continuar en el mecanismo privado previsto por las partes.
El fallo no cierra el caso por falta de sustento en las acusaciones. Lo que determina es quién debe resolver la disputa sobre el acuerdo. Los Cascio todavía pueden cuestionar la validez del convenio, pero tendrán que hacerlo ante un árbitro y no frente a un jurado.
El juez incluso reconoció la gravedad de las acusaciones, pero señaló que la cláusula contractual le dejaba sin margen para llevar el asunto a un juicio público.
Qué denunciaron Edward, Dominic, Marie-Nicole y Aldo Cascio
Los hermanos Cascio presentaron su demanda federal en febrero de 2026. En ella, Edward, Dominic, Marie-Nicole y Aldo Cascio acusaron a Michael Jackson de haberlos abusado sexualmente durante años, cuando eran menores.
Según su versión, el cantante aprovechó la relación cercana que tenía con la familia, así como su fama y poder, para ganarse su confianza y posteriormente manipularlos. También alegaron que Jackson los aisló de los adultos que podían protegerlos y que utilizó drogas, alcohol y pornografía para normalizar determinadas conductas.
La familia había mantenido durante años una relación cercana con el artista e incluso llegó a referirse a sí misma como su “segunda familia”. Además, defendieron públicamente a Jackson frente a acusaciones anteriores.
Los hermanos sostienen que el documental Leaving Neverland, estrenado en 2019, hizo que reconsideraran lo que habían vivido y los llevó a presentar sus propias acusaciones.
El acuerdo de 2019, clave del conflicto
Uno de los puntos centrales del caso es el acuerdo que los Cascio firmaron con el patrimonio de Jackson. Según los reportes, el convenio contemplaba una compensación de alrededor de 3.5 millones de dólares, sin que el patrimonio reconociera responsabilidad.
Los hermanos aseguran que fueron presionados para aceptar el acuerdo y cuestionan que incluyera una cláusula que les impedía llevar futuras disputas ante los tribunales. Precisamente esa discusión es la que ahora deberá pasar a arbitraje.
El fallo de Vera no establece que el acuerdo sea definitivamente válido ni que las acusaciones sean falsas; simplemente determina que esas cuestiones deberán discutirse en el mecanismo privado contemplado en el contrato.
La respuesta del patrimonio de Michael Jackson
El patrimonio del cantante ha negado las acusaciones de los Cascio. Sus abogados también han cuestionado el cambio de postura de la familia, al recordar que durante años sus integrantes defendieron públicamente a Jackson y aseguraron que no había tenido comportamientos inapropiados con ellos.
Por su parte, el abogado de los hermanos, Howard King, lamentó que el conflicto no pueda resolverse mediante un juicio público.
Así, el caso Cascio todavía no termina. Lo que cambia es el escenario: ya no será un jurado quien escuche públicamente la disputa, sino un árbitro en un procedimiento privado. Será ahí donde los hermanos podrán intentar cuestionar el acuerdo y continuar con sus reclamos.












