Al menos tres empleados han confirmado a la BBC que hubo durante la pandemia numerosas fiestas “caóticas y multitudinarias” en Downing Street donde no se respetó la normativa contra el COVID-19 y por las que a menudo se pasaba el primer ministro, Boris Johnson, quien, en su opinión, de esta manera daba su aprobación implícita.
La actitud laxa de Johnson, que quería “caer bien” al personal -según las fuentes-, se desvela la víspera de que la funcionaria Sue Gray publique un informe interno sobre el escándalo de los festejos, donde se espera que incluya más datos que los ya investigados por la Policía.
Fuente: Agencia Noticias












