Alrededor de 300 niños han muerto en Gambia, Indonesia y Uzbekistán en los pasados meses supuestamente por la ingesta de diferentes jarabes y ahora la atención está puesta en hallar el origen de los dos componentes tóxicos encontrados en todos los medicamentos.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, urgió ayer a extremar la alerta en todo el mundo y exhortó a que se aumente la vigilancia sobre los productos bajo sospecha, que en principio contienen cantidades tóxicas de dietilenglicol y etilenglicol.
Se trata de la única característica común entre los jarabes señalados como posibles causantes de las muertes por fallo renal de los niños en los tres países, con los medicamentos investigados en Gambia y Uzbekistán provenientes de dos farmacéuticas indias y los implicados en Indonesia de producción local.
Fuente Agencia de Noticias











