Nos cuesta levantarnos temprano debido a la regulación del ritmo circadiano del cuerpo. El ritmo circadiano es el reloj biológico interno del cuerpo que controla los cambios en el cuerpo a lo largo del día, incluyendo la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y la cantidad de sueño necesaria.
La melatonina, una hormona producida por la glándula pineal, juega un papel importante en el ritmo circadiano, ya que se libera en la oscuridad y ayuda a promover el sueño.
Cuando nos despertamos temprano, nuestros niveles de melatonina todavía son altos, lo que hace que sea más difícil para nosotros estar alerta y activos.
Además, el cuerpo tiene una tendencia natural a estar más activo durante las horas de luz y a estar más cansado durante las horas de oscuridad, por lo que puede ser difícil para el cuerpo adaptarse a un horario de sueño que va en contra de esta tendencia natural.











