En un avance histórico para la protección de los derechos de las mujeres en el estado, el Congreso del Pueblo de Quintana Roo aprobó una reforma al Código Penal que reconoce la legítima defensa con perspectiva de género, un paso decisivo hacia un sistema de justicia más justo, empático y sensible ante la violencia de género.
La medida, respaldada por la llamada Legislatura de la Justicia Social, busca garantizar que ninguna mujer sea criminalizada por defender su vida ante una agresión física, sexual o feminicida, y que tampoco lo sea quien intente auxiliarla en una situación de riesgo inminente.
El diputado Jorge Sanén Cervantes, presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, celebró la aprobación de esta reforma y afirmó que se trata de una acción legislativa que pone a Quintana Roo a la vanguardia en la defensa de los derechos humanos:
“Desde el Congreso del Pueblo trabajamos por un estado más justo, igualitario y con leyes que protejan a todas y todos”.
La iniciativa fue impulsada por la diputada Euterpe Gutiérrez Valasis, quien desde tribuna expresó que esta reforma es por todas aquellas mujeres que han tenido que enfrentar solas la decisión más dolorosa: proteger su vida a costa de la del agresor.
“Pensamos en tantas mujeres que, ante el miedo y la amenaza, deben decidir entre su vida y la del agresor. Esta ley es para que ninguna mujer tema protegerse ni sea castigada por sobrevivir”, expresó con firmeza.
La reforma amplía el concepto de legítima defensa en el Código Penal del Estado, permitiendo que las mujeres que enfrenten situaciones de violencia grave —como agresiones físicas, intento de homicidio o feminicidio— puedan defenderse sin temor a ser procesadas penalmente por ello. También se incluye en esta figura legal a quienes intervengan en su auxilio en el momento del ataque.
Este cambio legislativo no solo representa una modificación técnica en la norma penal, sino que se basa en el reconocimiento de las desigualdades estructurales y la violencia sistemática que enfrentan las mujeres. Al introducir la perspectiva de género en la legítima defensa, el Congreso reconoce que no todas las agresiones pueden juzgarse desde una óptica neutral, y que la justicia debe contemplar el contexto social y las condiciones de vulnerabilidad.
Además de esta reforma, durante la sesión ordinaria número 19, se presentó también una iniciativa del diputado Filiberto Martínez Méndez, que propone la creación de Centros de Reeducación para Agresores. Estos centros estarían orientados a brindar atención profesional y gratuita a quienes han ejercido violencia, con el objetivo de romper los ciclos de agresión y fomentar nuevas masculinidades.
La sesión también incluyó la aprobación de una reforma a la Ley de Expropiación, Ocupación Temporal y Limitación de Dominio, que busca fortalecer la transparencia gubernamental y garantizar un equilibrio entre el interés público y los derechos de propiedad privada, con respeto al Estado de Derecho.
Colectivos feministas y organizaciones de derechos humanos han celebrado ampliamente la reforma sobre la legítima defensa, señalando que se trata de un paso fundamental para garantizar a las mujeres el derecho a vivir sin miedo y a protegerse ante cualquier forma de violencia letal. También destacaron que se está enviando un mensaje claro: en Quintana Roo, la vida y la dignidad de las mujeres importan.
Con esta legislación, Quintana Roo se une a un número creciente de entidades federativas que reconocen que las mujeres no solo tienen derecho a vivir libres de violencia, sino también a defenderse cuando esa violencia pone en riesgo su vida.
El Congreso del Estado reafirma así su compromiso con una agenda legislativa progresista, incluyente y centrada en el bienestar de las personas más vulnerables. Se espera que en los próximos meses se trabaje en la implementación práctica de la reforma, así como en campañas de sensibilización y capacitación para jueces, ministerios públicos y policías, a fin de que la norma no solo exista en papel, sino que se aplique con justicia.
En palabras de la diputada Euterpe Gutiérrez:
“Esta reforma no es el final, es apenas el comienzo de un sistema que pone a las mujeres al centro, que las escucha y que las defiende”.
La aprobación de la legítima defensa con perspectiva de género marca un antes y un después en la historia legislativa de Quintana Roo, y constituye una victoria para todas las mujeres que han alzado la voz, sobrevivido y exigido justicia.












