Las cervezas mexicanas, ícono cultural y económico en el mercado estadounidense, podrían enfrentar un golpe devastador si se concreta la nueva amenaza comercial del expresidente y aspirante republicano Donald Trump. El Gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles que impondrá un arancel del 25% a todas las importaciones de cerveza, como parte de una ampliación de su política arancelaria sobre productos derivados del aluminio.
La medida, que entraría en vigor a partir del viernes 4 de abril a las 12:01 a.m. EDT, contempla también un impuesto sobre latas de aluminio vacías, lo que impactará directamente a las cervezas enlatadas, una de las formas de empaque más utilizadas por las principales marcas mexicanas exportadoras como Corona, Modelo, Tecate y Victoria.
Un impacto multimillonario
Según datos oficiales de la Oficina del Censo de Estados Unidos, en 2024 las importaciones de cerveza alcanzaron un valor de 7,500 millones de dólares, de los cuales México representó 6,300 millones, es decir, más del 84% del total. Esta cifra convierte a México en el principal proveedor de cerveza para el mercado estadounidense, muy por encima de Países Bajos (683 millones), Irlanda (192 millones) y Canadá (73 millones).
La imposición de este arancel del 25% amenaza con encarecer drásticamente el precio de las cervezas mexicanas en Estados Unidos, lo que podría disminuir su competitividad, afectar a importadores, distribuidores y a millones de consumidores acostumbrados al sabor de las “chelas” mexicanas.
Aranceles sin aviso claro
La medida fue publicada por el Departamento de Comercio en el Registro Federal, donde se especifica el código arancelario 2203.00.00 correspondiente a la cerveza hecha de malta, y 7612.90.10 para latas de aluminio vacías de menos de 20 litros. Sin embargo, no se hace mención directa a las cervezas embotelladas en vidrio, lo que genera incertidumbre sobre si estas podrían estar exentas, al menos de forma temporal.
Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han emitido un pronunciamiento oficial, aunque la propia Claudia Sheinbaum, presidenta de México, señaló recientemente respecto a los aranceles estadounidenses:
“Serenidad y paciencia, tenemos plan A, B y C”.
¿Una guerra cervecera en puerta?
Este movimiento se da horas antes de que Trump anuncie una nueva ola de aranceles recíprocos contra socios comerciales clave, lo que ha sido interpretado por analistas como una escalada en la guerra comercial global que el exmandatario inició durante su administración entre 2017 y 2021.
Trump ha insistido en que su objetivo es proteger a las empresas estadounidenses, pero críticos señalan que estas medidas golpean directamente a industrias clave del consumo, como el sector cervecero, donde los productos mexicanos no solo son populares, sino líderes absolutos de mercado.
De concretarse el arancel, las cervezas mexicanas podrían experimentar una disminución en exportaciones, afectando tanto a las grandes compañías productoras en México como a miles de empleos en ambas fronteras relacionados con logística, transporte, almacenamiento y ventas.
¿Y los consumidores?
Para los millones de consumidores en Estados Unidos —en especial en los estados fronterizos, California y Texas—, el impacto sería inmediato. Una caja de cervezas mexicanas podría incrementar su precio en más de un 30% una vez sumado el arancel, impuestos locales y márgenes de comercialización.
En redes sociales, la noticia ya ha generado un amplio debate. Algunos usuarios se quejan de que el nuevo arancel les “roba el sabor del verano”, mientras que otros apuntan a la medida como un acto más de proteccionismo económico con tintes políticos.
Un problema que también afecta al aluminio
El arancel también se aplicará a latas de aluminio vacías, lo que representa un doble golpe para la industria cervecera, que en los últimos años ha invertido millones de dólares en migrar de envases de vidrio a aluminio, por razones de sustentabilidad, reducción de costos y logística de exportación.
Además, muchas cervezas artesanales mexicanas que han encontrado un nicho creciente en Estados Unidos dependen completamente de este tipo de empaques, por lo que su margen de operación podría reducirse drásticamente.
¿Habrá represalias?
Expertos en comercio exterior advierten que México podría responder mediante canales diplomáticos y comerciales, activando mecanismos contemplados en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que protege el libre comercio y busca evitar medidas unilaterales que afecten el equilibrio económico.
Por ahora, las autoridades mexicanas analizan el alcance de la medida y preparan una posible respuesta si se concreta el arancel.
¿El fin de las “chelas” mexicanas en EU?
Aunque aún es pronto para decirlo, la amenaza es real. Si el arancel entra en vigor y se mantiene, las cervezas mexicanas podrían desaparecer paulatinamente de muchos anaqueles en Estados Unidos, o al menos volverse un lujo para el consumidor promedio.












