A pocas horas del anuncio oficial de nuevos aranceles estadounidenses encabezados por el presidente Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó un mensaje de calma y confianza en la economía nacional, rechazando las proyecciones negativas de organismos internacionales y analistas financieros.
“Es una visión muy negativa la que tienen. Nosotros no la compartimos”, respondió Sheinbaum al ser cuestionada sobre las perspectivas de crecimiento económico y el impacto directo que los nuevos aranceles podrían tener sobre México.
Las declaraciones se dieron luego de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ajustara su pronóstico de crecimiento para 2025 de un 2–3% a un rango más conservador de 1.5–2.3%, señalando la cautela empresarial ante la incertidumbre comercial con EE.UU.
Trump y su “Día de la Liberación”
Desde Washington, Trump prepara lo que ha llamado el “Día de la Liberación Económica”, con una batería de aranceles recíprocos que incluyen un posible 25% a los productos mexicanos, lo que genera alarma dada la dependencia exportadora hacia el mercado estadounidense, que representa el 80% del comercio exterior de México.
Sin embargo, Sheinbaum minimizó los temores, afirmando que los indicadores actuales muestran una economía sólida, con ingresos fiscales récord y un máximo histórico de empleos formales.
“En el primer trimestre del año recaudamos más de 333 mil millones de pesos adicionales, casi un 20% más en términos reales respecto a 2024”, argumentó la presidenta.
“Marzo fue el mes con mayor número de empleos formales registrados en el IMSS: 22.46 millones”, agregó, destacando que la política económica interna sigue generando confianza y resultados positivos.
Plan México: la respuesta del gobierno
La presidenta adelantó que este jueves se presentará la respuesta formal del Gobierno mexicano a los aranceles, pero subrayó que no será una reacción de confrontación comercial, sino una estrategia basada en inversión, fortalecimiento industrial y crecimiento sostenido.
“No es un asunto de ‘si tú me pones tarifas, yo te pongo tarifas’. Nuestra respuesta es estratégica, con visión de largo plazo”, aseguró.
El eje de esa respuesta será el Plan México, presentado en enero, que busca posicionar a México dentro del top 10 de las economías globales antes de 2030. El programa incluye una ambiciosa meta de 277 mil millones de dólares en inversiones, en sectores clave como la industria automotriz, la infraestructura, la energía y la tecnología.
¿Y la recesión que advierte la OCDE?
Ante los pronósticos de organismos como la OCDE, que han advertido sobre una posible recesión en México si la guerra comercial se intensifica, Sheinbaum fue clara:
“Las alertas son parte del análisis global, pero los datos duros en México dicen otra cosa. Estamos creciendo con responsabilidad, con estabilidad fiscal y con visión de desarrollo.”
Además, reiteró su confianza en que el sector privado mexicano será un aliado clave, al tiempo que se intensifican las relaciones con otros socios comerciales fuera del bloque estadounidense.
¿Blindaje suficiente?
La mandataria confía en que su política económica de diversificación de mercados, inversión interna y fortalecimiento del consumo nacional amortiguará los posibles efectos de los aranceles de Trump. Sin embargo, los mercados internacionales esperan con atención el anuncio formal de ambos mandatarios.
Lo que viene
Mientras en Washington se firma una orden ejecutiva con aranceles recíprocos que sacuden el tablero del comercio mundial, en Palacio Nacional la narrativa es otra: fortaleza, récord de empleos y visión de futuro.
Este jueves, el Plan México se convertirá en la carta de defensa del país frente a un entorno global cada vez más hostil. Sheinbaum no quiere guerra comercial, pero tampoco cederá terreno.
“No habrá improvisación ni respuestas viscerales. Vamos a responder con inteligencia, con estrategia y con México como prioridad absoluta”, sente












