A poco más de un mes de la inédita jornada electoral del próximo 1 de junio, en la que por primera vez los mexicanos votarán por jueces, magistrados y ministros, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió con firmeza el proceso, al calificarlo como “superior al viejo sistema de privilegios”, y reiteró que “todo proceso es perfectible”.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum abordó las críticas recientes contra varios aspirantes al nuevo Poder Judicial, acusados —según el senador Gerardo Fernández Noroña— de vínculos con el crimen organizado. La mandataria fue clara: hasta ahora, no existen pruebas sólidas, solo señalamientos en redes sociales.
“Primero, son señalamientos en redes sociales, tendrían en todo caso que demostrarse. Segundo, es un porcentaje muy pequeñito… 20 de miles. Y tercero, si hay pruebas, debe intervenir el Tribunal Electoral”, enfatizó.
Una reforma con origen en la Cuarta Transformación
La elección judicial directa forma parte del paquete de reformas constitucionales impulsadas por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, con el propósito de democratizar el Poder Judicial y erradicar prácticas arraigadas de nepotismo, tráfico de influencias y corrupción estructural.
“Este nuevo modelo es mejor que el que hemos tenido, donde aún reina el amiguismo y la impunidad”, aseguró Sheinbaum.
No obstante, reconoció que es un ejercicio sin precedentes y, como tal, enfrentará críticas y ajustes. Aun así, subrayó que no permitirán que los cuestionamientos deslegitimen el proceso: “Es perfectible porque estamos construyendo un modelo nuevo, uno donde el pueblo tiene voz”.
Acusaciones y medidas ante posibles irregularidades
Sobre los casos denunciados por Fernández Noroña, la presidenta dejó claro que si se presentan pruebas antes de la elección, incluso si los implicados aparecen en las boletas y resultan electos, no se les permitirá tomar posesión del cargo.
“Si hay pruebas suficientes, aunque estén impresos en las boletas, que no ocupen su puesto. Esa es la vía institucional que debe seguirse”.
Asimismo, Sheinbaum denunció que los sectores conservadores están usando estas acusaciones para desacreditar la reforma judicial, sin considerar los fallos del sistema actual.
“No se evalúa cuántos jueces hoy han dado libertad a delincuentes, cuando hay pruebas sustantivas. Se está usando este tema para desacreditar la reforma, y no lo vamos a permitir”.
Desafíos y visión a futuro
La mandataria admitió que este primer ejercicio tendrá retos logísticos y técnicos, pero insistió en que se trata de un avance hacia una justicia más cercana a la ciudadanía. La elección, que contempla 881 cargos judiciales, ha generado tanto expectativa como preocupación entre juristas y organismos internacionales, quienes advierten del riesgo de una eventual politización del sistema judicial.
Pese a ello, el gobierno federal ha reiterado su compromiso de garantizar legalidad, equidad y transparencia. El Tribunal Electoral será el órgano encargado de resolver cualquier controversia.
“Queremos un sistema más justo, más transparente, más del pueblo”, concluyó Sheinbaum.











