Dinamarca fue el primer país de Europa en suspender completamente el uso de la vacuna el 11 de marzo, después de informes que describían casos excepcionales de coágulos sanguíneos, combinados con un bajo recuento de plaquetas y sangrado.
A pesar de un dictamen favorable de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para su uso, el país había mantenido su suspensión, al igual que Noruega, optando por profundizar su investigación sobre la relación entre estos pocos casos graves y la vacunación.
Fuente: https://www.excelsior.com.mx











