Si se tiene un sueño lo único que se necesitan son dos cosas: ganas y esfuerzo.
Esto lo sabe bien Felipe Espinoza, un abuelito de 84 años que se embarcó en una travesía todo con un objetivo: conseguir su título universitario.
“Nunca es demasiado tarde”, es la frase que utiliza Don Felipe cuando le preguntaban por sus estudios.
Fuente Agencia de Noticias












