La nave Soyuz MS-28 descendió con suavidad al sureste de Zhezkazgan tras una misión de 241 días en la EEI.
Una tripulación espacial compuesta por astronautas de Estados Unidos y Rusia aterrizó sin contratiempos en Kazajistán el domingo, luego de permanecer ocho meses en la Estación Espacial Internacional.
De acuerdo con la agencia espacial rusa Roscosmos, la nave Soyuz MS-28, con Serguéi Kud-Sverchkov, Serguéi Mikáev y el astronauta de la NASA Chris Williams a bordo, descendió suavemente, amortiguada por paracaídas, en una zona designada 147 kilómetros al sureste de la ciudad kazaja de Zhezkazgan.
Las imágenes retransmitidas en directo por Roscosmos mostraron que la cápsula tocó tierra a las 13:28 hora local, equivalente a las 4:28 hora del centro de México.
Revisión médica y retorno a sus países
Tras ser evacuados del módulo de descenso, los tripulantes de la Soyuz serán examinados por médicos. Posteriormente, los tripulantes rusos viajarán al Centro de Entrenamiento de Cosmonautas para su rehabilitación, mientras que el astronauta de la NASA regresará a Estados Unidos.
El módulo de descenso será transportado a la ciudad de Koroliov, cerca de Moscú, donde especialistas de la Corporación Energuia retirarán toda la carga que llevaba, según informó Roscosmos.
Una expedición de 241 días en órbita
Los antiguos inquilinos de la EEI regresan así a la Tierra tras una expedición que duró 241 días, durante los cuales los cosmonautas rusos realizaron una caminata espacial, recibieron dos naves de carga Progress y participaron en la implementación de decenas de experimentos científicos.
Actualmente, en la EEI permanece una tripulación formada por tres cosmonautas rusos, tres astronautas de la NASA y uno de la Agencia Espacial Europea. Algunos de ellos despegaron del mismo Kazajistán hace un par de semanas.
La misión se desarrolló en medio de la cooperación internacional que mantiene operativa a la Estación Espacial Internacional, donde conviven y trabajan tripulaciones de distintas agencias espaciales. El regreso de la Soyuz MS-28 cerró una estancia de ocho meses marcada por actividades científicas, caminatas espaciales y el relevo de personal en órbita.










