La entrenadora de Minnesota Lynx llevó una playera con el lema “Trans Kids Belong” durante el duelo ante Indiana Fever.
Cheryl Reeve, entrenadora de las Minnesota Lynx de la WNBA, apareció el domingo con una camiseta que llevaba el lema “Trans Kids Belong” (“Los chicos trans tienen su lugar”) durante el partido contra Indiana Fever, en una respuesta indirecta a las recientes declaraciones de Sophie Cunningham sobre la participación de atletas transgénero en el deporte femenino.
La prenda fue visible mientras Reeve dirigía a su equipo hacia una victoria de 108-100 sobre las Fever en el Target Center, en medio de una jornada marcada por protestas dentro y fuera del inmueble. En las gradas, algunos aficionados portaron camisetas con mensajes similares de apoyo a los niños trans en el deporte.
La polémica por las declaraciones de Cunningham
La situación se originó después de que Sophie Cunningham, escolta de Indiana Fever, defendiera sus posturas sobre impedir que niñas y mujeres transgénero compitan en deportes femeninos. En una entrevista con ESPN, Cunningham negó que odie a las personas transgénero y afirmó que su intención es proteger a las chicas jóvenes.
“Recibí muchas críticas negativas diciendo que odio a las personas trans”, declaró. “Y yo pensaba: ‘Jamás dije eso’”.
“Creo que estoy aquí para transmitir amor”, continuó Cunningham. “Pero también creo que ese amor conlleva decir la verdad y ser honesta. Y quiero proteger a las chicas jóvenes en los vestuarios o en el deporte, para que no tengan que enfrentarse a hombres biológicos”.
Las declaraciones de la jugadora también provocaron reacciones de otras figuras. Riley Gaines, defensora desde hace tiempo de que los hombres biológicos no participen en deportes femeninos, mostró un cartel en el partido que decía: “Sophie, gracias. De parte de una madre de una chica”.
Más tarde, Gaines, Cunningham y Michele Tafoya —actual candidata republicana a la gobernación de Minnesota— se tomaron una fotografía juntas; en la imagen, la jugadora de Indiana Fever sostenía el cartel.
Manifestaciones en el Target Center
Un grupo de críticos y partidarios de la postura de Sophie Cunningham sobre la participación de personas transgénero en el deporte femenino se congregó dentro y en los alrededores del Target Center el domingo, mientras las Fever se enfrentaban a las Lynx en Minnesota.
Cheryl Reeve usó una camiseta azul claro debajo de su chaqueta con el mensaje “Trans kids belong” (“Los niños trans tienen su lugar”) mientras conducía a su equipo, el mejor de la WNBA, a la victoria. La entrenadora y Cunningham incluso conversaron en el centro de la cancha antes del encuentro, aunque Reeve no quiso revelar los detalles exactos de esa charla.
“Ambas entendemos que tenemos plataformas y hablamos sobre el deseo de educar, más que nada”, dijo Reeve. “Hay cosas que tenemos en común y tal vez otras en las que diferimos, como ocurre con cualquier tema. Creo que lo importante es cómo se manejan las cosas. Sin duda, fue agradable hablar en persona”.
Cunningham fue abucheada por el público la primera vez que tocó el balón y durante todo el partido. Fuera del estadio, decenas de aficionados se reunieron cerca de la entrada; una persona con un altavoz repetía una y otra vez: “Protejan a las mujeres trans”. También se exhibieron pancartas con mensajes como “El amor es la verdad” y “Gracias, Sophie”.
De acuerdo con la información difundida, este fue el tercer partido consecutivo de las Fever que provocó una manifestación tras las recientes declaraciones de Cunningham, publicadas la semana pasada en un artículo de ESPN.
La controversia se mantuvo como uno de los temas centrales del encuentro entre Indiana y Minnesota, en una jornada que combinó el resultado deportivo con la discusión pública sobre la participación de atletas transgénero en competencias femeninas.
Con información de AP.










