El delantero habló por primera vez sobre la separación y aseguró que priorizó el bienestar de sus hijos.
Javier ‘Chicharito’ Hernández habló públicamente por primera vez sobre su divorcio de Sarah Kohan, ocurrido hace cinco años, y explicó que la separación fue una decisión tomada para priorizar el bienestar de sus hijos.
El delantero eligió su podcast Learning to be Human como el espacio para abordar las circunstancias personales y familiares que rodearon el final de su matrimonio, además de reflexionar sobre cómo ese proceso modificó su visión sobre la paternidad y las relaciones.
Una separación marcada por problemas personales
Durante la charla con la emprendedora Eleni Fafutis, Hernández señaló que la decisión de separarse se tomó pensando en la familia y en el bienestar de sus hijos. El futbolista reconoció que la experiencia fue complicada en lo personal y emocional, pero afirmó que con el tiempo ambos padres buscaron construir una nueva dinámica familiar y aprender de lo vivido.
El jugador añadió que los problemas personales que vivían ambos los motivaron a tomar la decisión de separarse. En ese contexto, reconoció que el proceso lo llevó a cuestionar su propio papel como esposo y padre.
“Yo no estaba siendo lo suficientemente masculino para sostener esa familia, y creo que a ella le faltó también ser muchísimo más femenina”, dijo Hernández en el episodio.
El delantero de la Selección Mexicana también explicó que al inicio de su matrimonio pensaba que la vida familiar sería distinta y más sencilla de lo que resultó. Aseguró que tanto él como Kohan atravesaban situaciones personales difíciles mientras intentaban adaptarse a la paternidad y a la convivencia.
Hernández enfatizó que la responsabilidad por el final de la relación no recae en una sola persona, sino que considera que ambos aportaron a la dinámica que llevó a la separación.
“Yo creo que no existe matrimonio que no funcione en el que las dos partes no sean responsables”, expresó durante la conversación.
El delantero explicó que la separación fue el resultado de una suma de factores personales, emocionales y familiares, y no de un evento provocado por una sola acción o decisión. Sin embargo, reconoció que, aunque le fue difícil hablar sobre el tema, hoy puede hacerlo desde una perspectiva de aprendizaje y maduración.
El bienestar de sus hijos, el eje de la decisión
En el episodio, Chicharito aceptó que su idea inicial sobre el matrimonio estaba marcada por expectativas poco realistas. “Yo pensaba en ese momento que estar casado y tener una familia iba a ser algo distinto, que iba a ser fácil de hacerse”, contó el delantero.
A lo largo de la conversación, reiteró que ni él ni Kohan estaban plenamente preparados para asumir de inmediato las responsabilidades y retos de la vida en pareja y como padres.
El futbolista insistió en que, tras la separación, la prioridad de ambos fue el bienestar de sus hijos y su desarrollo personal. “Lo más importante era que cada uno nos fuéramos por nuestro caminito, por nuestra vida, para darle a nuestros hijos el mejor ejemplo de cómo poder ser feliz”, mencionó Hernández en el podcast.
También sostuvo que la decisión de separarse se tomó pensando en el futuro de la familia y en la posibilidad de ofrecerles a sus hijos un ambiente más sano. “Nadie sabe cómo ser madre, cómo te vas a sentir, cómo vas a reaccionar”, relató durante la conversación, en referencia al proceso que vivieron tanto él como Kohan al convertirse en padres.
Una reflexión sobre madurez y responsabilidad compartida
El episodio de Learning to be Human permitió que el futbolista compartiera reflexiones sobre el crecimiento, la responsabilidad compartida y la manera en que la madurez le ha permitido replantear sus prioridades después del divorcio.
Con esta conversación, Hernández puso sobre la mesa la complejidad de las relaciones familiares y la importancia de asumir responsabilidades individuales para procurar el bienestar de los hijos.
En más de una ocasión, Chicharito subrayó que el proceso de separación fue doloroso, pero que la apertura para hablar del tema ocurre ahora desde una perspectiva más serena y reflexiva.











