

En un acto cargado de simbolismo, historia y profundo sentido comunitario, la gobernadora Mara Lezama Espinosa encabezó la clausura de la Feria Tradicional de El Cedral 2025, en el marco del Día de la Santa Cruz, reafirmando así el compromiso de su gobierno con las raíces, la cultura y la identidad del pueblo de Quintana Roo.
Acompañada por el presidente municipal José Luis Chacón, la mandataria estatal participó en los festejos que conmemoran la refundación de Cozumel hace 177 años, un hecho emblemático que simboliza la resiliencia de los pueblos originarios y que, hasta hoy, se celebra con orgullo y tradición.
“Cozumel es faro y puerta de entrada. Desde aquí se ha escrito parte fundamental de la historia del Caribe Mexicano”, afirmó Mara Lezama durante su intervención, vestida con terno de mestiza y al ritmo de jarana.
Una celebración con alma y corazón
Desde las calles adornadas hasta la capilla de la Santa Cruz y la palapa principal, la esencia de la fiesta se hizo presente en cada rincón del poblado de El Cedral. Ante más de 200 personas reunidas para rezar el Rosario —una cifra histórica—, la gobernadora recordó el valor de esta conmemoración que nace de la fe y la esperanza de las primeras familias repobladoras que llegaron a Cozumel huyendo de la Guerra de Castas en 1848.
“Mujeres y hombres valientes llegaron a esta hermosa isla para repoblarla, para sembrar vida en tierra de leyendas y sueños”, destacó Lezama, mientras el pueblo celebraba con orgullo su historia.
Posteriormente, encabezó la tradicional vaquería con la orquesta jaranera local, y más tarde, el icónico baile de la cabeza de cochino, una costumbre que representa el agradecimiento de los milperos por las cosechas y que simboliza la abundancia y el trabajo comunitario.
Tradición que une generaciones
El evento fue acompañado por figuras destacadas como el comisario ejidal Óscar Pinto Silva, los senadores Anahí González y Eugenio Segura, así como el diputado Renán Sánchez Tajonar y Diana Sosa Blanco, presidenta honoraria del DIF Cozumel. La festividad fue conducida por el bastonero mayor, don Eligio Cárdenas, descendiente directo de una de las familias fundadoras.
Lezama Espinosa reafirmó que su administración impulsa un gobierno humanista con corazón feminista, donde el eje central son las personas. En su discurso, puntualizó que estas fiestas “no son adorno, son el alma viva del pueblo; son las costumbres que se comparten de generación en generación, y que construyen una comunidad fuerte, solidaria y orgullosa de su historia”.
Cozumel: identidad que trasciende
La gobernadora no solo celebró las tradiciones, sino también el liderazgo de Cozumel como destino pionero en conectividad, turismo y cultura, recordando que fue la primera isla mexicana en recibir cruceros internacionales, y que continúa siendo un referente cultural del Caribe.
“Aquí las tradiciones son vida. Las familias cozumeleñas han hecho de esta isla un símbolo de identidad y fortaleza comunitaria”, subrayó.
Concluyó su intervención llamando a seguir trabajando en unidad, con el corazón por delante, y prometió que su gobierno seguirá respaldando todas las expresiones que mantienen viva la memoria colectiva de Quintana Roo.
Con esta celebración, Cozumel no solo honró su historia, sino compartió con el mundo su legado cultural, orgullo comunitario y espíritu indomable que lo hace único entre las joyas del Caribe Mexicano.












