Los riesgos asociados a la exposición solar están presentes durante todo el año, pero se vuelven más evidentes en los meses de verano. Durante esta época, las actividades al aire libre, como ir a la playa, la piscina o practicar deportes, son comunes, y la crema solar se convierte en un aliado esencial para prevenir los efectos negativos del sol.
Al comprar una crema solar, es fundamental considerar el factor de protección solar (SPF, por sus siglas en inglés), un número que aparece en los envases y que indica el nivel de protección que ofrece el producto. Este número, que ha generado confusión entre muchos consumidores, no se refiere al tiempo que la crema protege, sino a la capacidad de la piel para resistir la radiación solar.
¿Qué es el SPF o FPS?
El SPF, o Factor de Protección Solar, es un multiplicador de la protección natural que proporciona la piel frente a la radiación solar. Contrario a lo que se suele creer, no indica el tiempo exacto de protección, sino cómo prolonga la resistencia de la piel antes de quemarse. Por ejemplo, si una persona de piel muy clara tarda cinco minutos en comenzar a quemarse sin protección, una crema con SPF 30 prolongará ese tiempo a 150 minutos (5×30).
El farmacéutico Fernández, un conocido influencer, explicó en un video de Instagram que el SPF es un multiplicador y no un indicador del tiempo que puedes estar expuesto al sol sin reaplicar la crema. Según Fernández, “si tú tardas cinco minutos en quemarte y usas una crema con SPF 50, tardarás 250 minutos en quemarte”. Sin embargo, enfatiza que estas cifras son obtenidas en condiciones ideales de laboratorio, sin factores como agua, arena o viento.
Cada cuánto tiempo hay que ponerse crema solar
Es crucial adaptar el uso del protector solar a la realidad de las condiciones externas. Los expertos en dermofarmacia y cosmética recomiendan aplicar protector solar cada dos horas y renovarlo con más frecuencia si se está en contacto con el agua o se suda mucho. Además, es importante recordar que el protector solar debe aplicarse diariamente, incluso en días nublados, ya que la radiación ultravioleta puede atravesar las nubes y afectar la piel.
El uso adecuado de la crema solar es vital para proteger la piel y prevenir daños a largo plazo, como el envejecimiento prematuro y el cáncer de piel. Comprender el significado del SPF y cómo usar correctamente los protectores solares es clave para disfrutar del sol de manera segura.












