La piel seca en los adultos mayores trae diversos problemas, tales como enrojecimientos, irritación, asperezas, agrietamientos, descamación y más posibilidad de tener moretones, entre otros.
Según las investigaciones, el cuidado de la piel seca en adultos mayores debe ser integral e incluir diversas estrategias, como los siguientes consejos:
Hidratar y humectar
Por una parte, hay que mejorar la ingesta de líquidos, bebiendo al menos 2 litros de agua al día. Asimismo, se debe incrementar la presencia de frutas y verduras frescas en la dieta.
También, se recomienda el uso de productos tópicos hidratantes. De preferencia, estos deben aplicarse después del baño para ayudar a conservar la humedad.
Precaución con los productos de higiene
Se recomienda evitar soluciones alcalinas, perfumes, colorantes y ciertos químicos, tales como triclosán, parabenos, formaldehídos y oxibenzona.
Evitar el aire frío y seco
Hay que evitar todo aquello que contribuya a que la piel se reseque más. Por tanto, si estamos en un ambiente donde el aire es muy seco, hay que procurarse un humidificador.
Reducir la exposición al sol
Cuando se va a salir a la calle, se deben tomar algunas medidas:
Evitar las horas de mayor intensidad de luz solar.
Usar un protector de amplio espectro.
Colocarse gafas y sombrero.
Vestir prendas que cubran y protejan.
Caminar por la sombra.
No broncearse, ni siquiera con lámparas o camas de bronceado.
Fuente: Agencia de Noticias












