La cantante mexicana habló de su proyecto musical Visions y de cómo ha convertido su carrera en una marca empresarial.
La artista mexicana Danna aseguró que su mayor inversión en la carrera no ha sido una cifra millonaria, sino su pasión, al hablar de su nuevo proyecto musical Visions y de su faceta como empresaria. En entrevista, la cantante, actriz, compositora y ahora también empresaria explicó cómo ha convertido más de 25 años de trayectoria en una marca personal de alto valor comercial.
Con el lanzamiento de su más reciente proyecto musical Wet Dreams, EP parte de su próximo álbum Visions, y su rol como directora ejecutiva de su propio sello discográfico, One Percent (1%) Records, creado en 2025, Danna atraviesa uno de los momentos más ambiciosos de su carrera. La intérprete ha decidido tomar el control de su camino artístico y expandir su presencia más allá de los escenarios y los sets de grabación.
De estrella pop a CEO de 1% Records
La creación de su propio sello discográfico y grupo musical marcó un parteaguas en esta nueva etapa empresarial. Asumir el cargo de CEO, dijo, le ha implicado un proceso de aprendizaje exhaustivo y una reestructuración de la forma en que percibe su marca.
“Ha sido primero darme cuenta de que necesitaba honrar al 100% todo lo que he construido, y cómo convertirlo en no solamente una cosa”, explicó Danna sobre su transición al mundo corporativo. “Aprender a ser jefa, saber llevar mi negocio y saber qué es lo que me gusta al crear un gran equipo que vaya hacia el mismo objetivo”.
Su estrategia no se limita a su imagen pública. También busca respaldar proyectos innovadores y posicionar a México culturalmente en el mundo, con la intención de que los proyectos que lidera generen rentabilidad y, al mismo tiempo, proyecten el talento mexa fuera del país.
La importancia de conocer el music business
Uno de los temas centrales de la conversación fue la distancia que suele existir entre los creadores y el music business, es decir, el negocio de la música. Para Danna, la industria vive un cambio radical en el que las fórmulas tradicionales de los mánagers ya no lo son todo.
Desde su posición como CEO de 1% Records, su visión incluye proteger al talento y desmontar la idea de que el artista solo debe dedicarse a cantar. “Que nunca te digan tú se artista nada más, es importante tu arte, pero también la parte del negocio”, mencionó.
Su objetivo corporativo, añadió, es ayudar a exportar mejor el arte, defender al artista y demostrar con números y estrategias que sí es posible vivir de la música, siempre que existan herramientas empresariales adecuadas y un equipo alineado con la visión del proyecto.
Visions, un proyecto concebido como negocio
El álbum Visions, del cual se desprende su más reciente EP Wet Dreams, fue concebido como un modelo de negocio diversificado. En lugar de un lanzamiento tradicional, Danna diseñó el proyecto como una serie de EPs que funcionan como “mini universos” o colecciones cápsula.
Esta estrategia le permite mantener a su audiencia cautiva mediante múltiples lanzamientos continuos, además de colaborar de manera transversal con diversas industrias creativas, entre ellas escritores, diseñadores, fotógrafos, estilistas y más.
El nombre del álbum, dijo, no es casualidad. “Visions viene de tener una visión muy clara sobre lo que quería ser, y me considero una persona muy visionaria. Para mí, pensar en algo, verlo y querer hacerlo realidad es parte de mi compromiso”, detalló.
La pasión, su mayor inversión
Al ser cuestionada sobre cuál considera que ha sido la mayor inversión en su carrera, la cantante respondió que no piensa en cifras, sino en el presente y en la reinversión constante de su propia marca personal.
“Estoy invirtiendo todo en el hoy, no me espero a hacerlo para después. Todo lo que trabajo es un negocio súper redondo; estoy invirtiendo todo en este proyecto para lograr cumplir mis sueños”, expresó.
Con ello, Danna se presenta como una de las figuras de la nueva generación de artistas globales que buscan mantener el control de sus finanzas y de sus narrativas, asumiendo los riesgos del mundo empresarial para construir proyectos donde la música es solo el punto de partida.










