Una de las creencias más comunes es que mientras más agua le pongas a tu planta, evitará que ésta se muera. Sin embargo, tanto el exceso como la falta de agua pueden dañar a tus plantas.
El ajo tiene fósforo, potasio y yodo; elementos necesarios para que las plantas crezcan de forma correcta. Lo mejor es que además de nutrir tus plantas, evitará que las plagas se acerquen a tu jardín.
¿Qué debes hacer?
Recolecta las cáscaras de los ajos que uses en la cocina.
Cuando hayas juntado varias, machácalas hasta que queden hechas polvo.
Si tienes ajos que ya se estén secando, también puedes molerlos con las cáscaras.
Utiliza ese polvo en tus plantas.
Quita un poco de tierra de cada una de las plantas y vacía un poco de la molienda de ajo. (No te excedas en la cantidad, porque podría ser contraproducente para tus plantas).
Una vez aplicado el ajo, cubre con la tierra que sacaste y listo.
Agrega un poco de agua.
Es mejor si lo aplicas por la tarde, para que se aprovechen al máximo los nutrientes.
Fuente: Agencia de Noticias











