Tuvieron que pasar casi 2 años para que un pastor sudafricano fuera velado y enterrado, pues su familia y seguidores esperaban que resucitara como Jesucristo.
El pastor sudafricano Siva Moodley murió en 2021, pero su cuerpo no fue velado hasta este mes, tras pasar casi 2 años una morgue, porque su familia y sus feligreses esperaban que volviera a la vida.
Su esposa y otros miembros de la familia acudían a la morgue para rezar por su regreso, pero dejaron de acudir unos meses después de su muerte y se negaron a dar su consentimiento para el entierro o la incineración de Moodley.
A medida que pasaban los meses y el cuerpo de Siva Moodley permanecía en el depósito de cadáveres, los propietarios empezaron a ponerse en contacto con la familia para tratar de obtener su consentimiento para el entierro o la incineración; sin embargo, no obtuvieron el consentimiento de los Moodley, y pronto la familia del pastor fallecido dejó de responder por completo.
Ante la falta de respuesta por parte de los familiares, los dueños de la morgue emprendieron acciones legales contra la familia para lograr enterrar o incinerar el cuerpo que podría convertirse en un foco de infección ante el avanzado estado de descomposición.











