La crisis en Medio Oriente abre nuevas rutas de exportación para el petróleo mexicano hacia Asia y Oceanía.
Durante marzo de 2026, Estados Unidos, España e Italia se consolidaron como los principales compradores del petróleo exportado por México, mientras Japón se prepara para ingresar como nuevo cliente ante la crisis energética global.
Las exportaciones petroleras mexicanas alcanzaron más de 4,300 millones de dólares en el primer trimestre del año, destacando el mes de marzo con ventas por 1,707 millones de dólares. Estados Unidos lideró con adquisiciones de crudo por 1,025 millones, representando más del 60% del total exportado.
En Europa, España e Italia ocupan el segundo y tercer lugar en compras, con 379.3 y 96.6 millones de dólares, respectivamente. Otros países como Guatemala, Brasil y Ecuador mostraron compras menores, al igual que India en Asia, sin que Japón figurara aún entre los mercados en marzo.
No obstante, esta dinámica cambiará pronto, ya que Japón iniciará esta semana la importación de aproximadamente un millón de barriles de crudo mexicano a través de PMI, filial de Pemex, en alianza con la empresa Cosmo Energy. Para este fin, se espera la llegada de los buques Eagle Kuantan y Eagle Kangar.
La incorporación de Japón como comprador responde a la interrupción del suministro energético causada por el conflicto en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz, una zona crucial por donde transita cerca del 20% del petróleo consumido mundialmente.
Japón depende en más de 90% de su crudo importado de países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar. La reducción en esos suministros ha impactado sectores industriales, incluyendo la producción alimentaria y la fabricación de equipo médico.
En abril, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi planteó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la posibilidad de ampliar el suministro de petróleo, opción que ahora se concretará con el inicio de las importaciones.
Por otro lado, Australia también ha mostrado interés en adquirir crudo mexicano, aunque aún no se han especificado volúmenes ni fechas para la entrega. Este panorama refleja cómo la crisis energética internacional está diversificando temporalmente el mercado para Pemex.











