La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, anunció este 1 de abril que ha ordenado a los fiscales federales solicitar la pena de muerte contra Luigi Mangione, acusado del brutal asesinato del director ejecutivo de UnitedHealthcare, Brian Thompson, ocurrido el pasado 4 de diciembre de 2024 en Manhattan.
“Tras una cuidadosa consideración, he ordenado a los fiscales federales que soliciten la pena de muerte en este caso, mientras implementamos la agenda del presidente Trump para detener los delitos violentos y hacer que Estados Unidos vuelva a ser seguro”, declaró Bondi en un comunicado oficial.
Un asesinato con sello político
La fiscal calificó el crimen como un “asesinato premeditado y a sangre fría”, asegurando que Mangione, de 26 años, habría cometido el crimen por motivos políticos, al considerar a las aseguradoras privadas como responsables de injusticias sociales.
Bondi insistió en que el acto fue deliberado y extremadamente peligroso, no sólo por la planificación meticulosa que implicó, sino porque fue ejecutado en plena vía pública, con numerosos transeúntes alrededor, lo que pudo haber puesto en riesgo a muchas más personas.
Un crimen que sacudió a Nueva York
El asesinato de Brian Thompson, padre de dos hijos y figura prominente en el sector salud de EE.UU., tuvo lugar en pleno corazón de Manhattan. Luego del ataque, Mangione protagonizó una fuga de película, que terminó con su arresto cinco días después en un McDonald’s de Altoona, Pensilvania.
Desde entonces, Mangione se encuentra detenido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde se ha declarado no culpable de los cargos estatales. Actualmente enfrenta tres procesos judiciales: uno federal por homicidio, otro estatal en Nueva York por presunto acto de terrorismo, y un tercero en Pensilvania por cargos relacionados con su fuga y detención.
Un caso que polariza a Estados Unidos
Lo que ha convertido este caso en un fenómeno nacional es la figura misma de Mangione. Mientras la fiscalía lo acusa de ser un asesino político con motivaciones extremistas, miles de simpatizantes lo ven como un “héroe” que se rebeló contra las aseguradoras privadas.
Una campaña de recaudación de fondos para su defensa legal ya ha superado los 700 mil dólares, reflejando el grado de apoyo que ha generado entre sectores críticos del sistema de salud estadounidense.
A pesar de que Nueva York no ha aplicado la pena de muerte desde 1963, los cargos federales por asesinato podrían llevar a Mangione a enfrentar la ejecución, si es hallado culpable. De momento, no se ha determinado si el juicio federal será el primero o si se mantendrá el calendario de juicios estatales.












