La ruptura de las negociaciones comerciales entre Washington y Ottawa deja en suspenso la revisión del tratado y preocupa a México.
La falta de acuerdo entre Estados Unidos y Canadá puso en suspenso la revisión del T-MEC, luego de que las conversaciones comerciales se fracturaron por exigencias de Washington sobre aranceles comunes y la eliminación del etiquetado bilingüe, lo que llevó al gobierno canadiense a retirar a sus representantes de la mesa de diálogo.
El conflicto abre un nuevo frente de incertidumbre para el acuerdo comercial de América del Norte y genera preocupación en México, donde el proceso de revisión del tratado depende de consensos claros entre las tres partes. La situación también coloca bajo presión al sector automotriz, uno de los puntos más sensibles dentro de la negociación trilateral.
Canadá se retiró tras nuevas exigencias de EU
La reciente negociación entre Estados Unidos y Canadá se vino abajo después de que, a inicios de la semana pasada, todavía existían señales de un posible entendimiento. Sin embargo, las diferencias en las demandas arancelarias y las condiciones impuestas por Washington provocaron que Ottawa abandonara el diálogo.
Canadá había presentado una propuesta integral con la intención de alcanzar un acuerdo, que incluía la reducción de aranceles automotrices y la eliminación de represalias previas. Pese a ello, la oferta no fue bien recibida por la contraparte estadounidense.
De acuerdo con el especialista consultado, las exigencias de Estados Unidos se intensificaron en los últimos días e incluyeron cambios en el etiquetado de productos, además de la imposición de aranceles comunes.
“Estados Unidos aumentó sus demandas pidiendo que se quitara el etiquetado en inglés y francés, que solamente se quedara en inglés y que también Canadá aceptara el establecer aranceles de manera común con Estados Unidos y ahí ya Canadá fue donde dijo, ¿sabes qué? Pues ya no.”
Jorge Molina advierte presión constante de Trump
El doctor Jorge Molina, consultor en políticas públicas y comercio internacional, explicó en entrevista para El Heraldo Radio que el proceso se vio afectado por la postura de Estados Unidos, país que ha utilizado los aranceles como una herramienta de presión constante más que de negociación.
Según el especialista, la falta de acuerdos sólidos complica el panorama para la revisión del T-MEC, ya que se requiere comunicación clara y propuestas concretas por parte de los países involucrados. También advirtió que la opacidad en el manejo de la información por parte de las autoridades estadounidenses y mexicanas dificulta conocer con precisión el estado real de las conversaciones.
El impacto para México y la revisión del T-MEC
La situación actual plantea interrogantes sobre el impacto que tendrá este diferendo en la revisión del T-MEC, especialmente para México. Aunque se han mencionado avances en las conversaciones con el gobierno mexicano, el desacuerdo entre Washington y Ottawa deja en evidencia la fragilidad del proceso.
El especialista señaló que el sector automotriz es uno de los puntos de mayor preocupación, debido a que las implicaciones de la relación entre Ottawa y Washington afectan directamente la dinámica comercial trilateral. Además, insistió en que los compromisos de Estados Unidos deben tomarse con cautela, recordando experiencias previas en las que las condiciones pactadas fueron modificadas unilateralmente.
“Mientras la presidenta no se siente cara a cara con el presidente Trump y acuerde personalmente los puntos más importantes, nos estamos dando cuenta que todo lo demás queda en el aire.”
Las próximas rondas de negociación están previstas para septiembre en Washington, donde se espera que las partes puedan clarificar el camino a seguir para la renovación del acuerdo comercial, siempre que logren presentar propuestas viables y alcanzar consensos directos al más alto nivel.










