En una nueva escalada de tensiones entre Estados Unidos y China, el gobierno chino ha expresado su «firme oposición» a las sanciones impuestas por EE. UU. a una red china acusada de producir y distribuir sustancias relacionadas con la crisis del fentanilo. La medida por parte del gobierno de Joe Biden, que sancionó a 25 individuos y empresas con sede en China, ha desencadenado un conflicto diplomático que merece una evaluación crítica.
El Departamento del Tesoro de EE. UU. acusa a estas entidades de suministrar sustancias utilizadas para fabricar fentanilo y otras drogas sintéticas a narcotraficantes, incluyendo cárteles mexicanos. Además, el Departamento de Justicia ha procesado a ocho empresas chinas y a sus directivos por delitos relacionados con la producción y distribución de fentanilo y otras sustancias peligrosas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha declarado que se opone firmemente a estas sanciones y a los procesos judiciales que afectan a ciudadanos y empresas chinas. Argumentan que estas medidas representan una grave violación de los derechos legítimos e intereses de las personas y empresas involucradas.
En un comunicado, China también señaló que la crisis del fentanilo en Estados Unidos tiene sus raíces en el propio país, poniendo de manifiesto que el problema no se limita a la producción en China. Además, han presentado una «queja solemne» a la representación de Estados Unidos.
Este conflicto resalta uno de los puntos de tensión en la complicada relación entre Estados Unidos y China. La administración de Biden ha priorizado la lucha contra el tráfico de fentanilo, dada su responsabilidad en miles de muertes por sobredosis en los últimos años.
Fuente: Agencia de noticias











