Yuri Voronov, de 61 años, apareció sin vida en su lujosa mansión en las afueras de San Petersburgo, con una bala en la cabeza, flotando en el agua y con una pistola cerca.
Voronov dirigía una empresa de logística con jugosos contratos con Gazprom en el Ártico, según informó el Daily Mail.
Según los primeros informes, la investigación está atribuyendo la muerte a una “disputa con socios comerciales”, ya que su esposa declaró que el empresario creía que los contratistas y sus socios lo estaban estafando.
Las cámaras de seguridad no muestran visitas ni intrusos en las horas previas.
Fuente: Agencia de Noticias











