En uno de los correos electrónicos, se puede leer: “Lo ideal sería conseguir que los medios escriban historias con titulares como ‘De los bailes al peligro: cómo TikTok se ha convertido en la red social más nociva para los niños”. En otro, el remitente pide “ejemplos negativos a escala local” de historias o tendencias relacionados con la plataforma china de vídeos cortos, de enorme influencia entre los adolescentes.
Ambos son e-mails internos enviados a sus trabajadores por una de las consultoras de lobbying de filiación republicana más potentes de Estados Unidos, llamada Targeted Victory, a la que Meta (empresa de Silicon Valley antes conocida como Facebook) pagó para que ejerciera presión pública y urdiera una campaña de publicidad negativa contra TikTok en periódicos y televisiones de todo el país, según una investigación publicada este miércoles por The Washington Post, diario que ha tenido acceso a esos mensajes.
La misión de la lobista Targeted Victory (Victoria dirigida, en español) era lograr la publicación de artículos de opinión y cartas al director en los principales medios de comunicación regionales, así como implicar a reporteros con influencia y a políticos de prestigio local en la difusión de historias que arrojaran dudas sobre los efectos negativos del uso de la compañía china.
Facebook tampoco reaccionó este miércoles inmediatamente a la solicitud de EL PAÍS. En The Washington Post, Andy Stone, uno de sus portavoces, defiende la campaña: “Creemos que todas las plataformas, también TikTok, deberían ser sometidas a un nivel de escrutinio acorde con su creciente éxito”.
En los documentos filtrados en otoño por la exempleada Frances Haugen, ya se adivinaba la preocupación de la red social por la amenaza que representa la plataforma china, que, según uno de esos papeles, lograba que los adolescentes pasaran “dos o tres veces más tiempo” en ella que en las apps propiedad de Zuckerberg. También, de cómo sus gestores sabían que lo que ofrecen, sobre todo en Instagram, asoma a un 13% las adolescentes a los pensamientos suicidas y la anorexia.
A diferencia de lo que sucede con los anuncios televisivos de las campañas electorales, en los que queda claro quién está detrás, en ninguno de los artículos de opinión que Targeted Victory logró colocar se hacía saber a los lectores que su publicación estaba auspiciada por una consultora pagada por Meta.












