UEFA, Concacaf, AFC y FIFPro cuestionan el proyecto de la FIFA y crece la posibilidad de un boicot al Mundial.
El fútbol mundial enfrenta una nueva crisis institucional por el proyecto de la FIFA para crear la FIFA Forward Enterprise (FFE), una estructura que abriría la puerta a inversores privados en los derechos comerciales de los torneos y que ya provocó rechazo de la UEFA, la Concacaf, la AFC y el sindicato de futbolistas FIFPro.
La discusión escaló en las últimas horas luego de que el medio británico The Times informara que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fijó como fecha límite el 19 de septiembre para que las federaciones miembro definan su postura sobre la propuesta. Según esa versión, la UEFA incluso convocaría a una reunión de emergencia y analiza distintas opciones, entre ellas un posible boicot al Mundial.
Qué plantea la FIFA
De acuerdo con la información difundida por The Times y posteriormente confirmada por la FIFA, el proyecto busca evaluar la creación de una entidad corporativa llamada FIFA Forward Enterprise para integrar derechos comerciales vinculados a la transmisión, el patrocinio, la venta de entradas y las licencias, junto con la gestión operativa de los torneos.
En su comunicado oficial, la FIFA aseguró que “se ha iniciado un proceso de consulta” tras recibir una propuesta que busca aprovechar el potencial de los derechos de transmisión y los patrocinios en los torneos de fútbol masculino, femenino y juvenil. Además, afirmó que los inversores externos solo tendrían una participación minoritaria y que no desempeñarían ningún papel operativo.
El periódico británico explicó que Infantino habría enviado una carta a las 211 federaciones miembro donde detalla las ventajas financieras de permitir que inversores privados adquieran participaciones en el torneo. También señaló que el mandatario pretende que al menos 106 federaciones respalden la iniciativa para que pueda aprobarse por mayoría simple, además del respaldo del Consejo de la FIFA.
Según la información publicada, la FIFA ofreció un paquete de financiación por 10.000 millones de dólares, de los cuales 40 millones corresponderían a cada federación. Si la propuesta fuera rechazada, los ingresos quedarían en 2.700 millones de dólares, casi 75% menos.
La respuesta de UEFA, Concacaf y AFC
La UEFA fue una de las primeras en reaccionar con dureza. En un mensaje difundido en redes sociales, sostuvo: “Hoy nos hemos enterado del plazo que la FIFA ha fijado para que las federaciones apoyen sus propuestas o se les retirará la oferta de pago único. Esto lo dice todo sobre este plan. Sin embargo, tras mantener conversaciones con numerosos actores clave del fútbol, la UEFA sabe que existe una oposición significativa y creciente al plan de la FIFA. La FIFA no puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse a sí misma y a sus amigos. Podemos hacer crecer el fútbol de forma responsable. Es hora de priorizar a las federaciones, los clubes, las ligas, los jugadores y los aficionados”.
El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, quedó nuevamente al frente del bloque opositor, mientras que The Times aseguró que las 55 naciones que integran la confederación celebrarán este jueves 30 de julio una reunión virtual de emergencia para tratar el caso.
La Concacaf también expresó preocupación. En un comunicado, afirmó que “solo tuvo conocimiento de este asunto a través de la prensa y, posteriormente, mediante un comunicado de prensa” y añadió: “Nos preocupa profundamente la falta de un proceso debido”.
La confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe agregó: “Compartimos la decepción de muchos en nuestra región y en el mundo del fútbol por el hecho de que este nivel de detalle se haya elaborado y difundido públicamente antes de que se haya celebrado ningún debate con los órganos de gobierno pertinentes y las partes interesadas. Como líderes del fútbol, somos los guardianes de este deporte. Colectivamente, la FIFA, las confederaciones y todas las federaciones miembro tienen la responsabilidad de actuar siempre en el mejor interés del deporte. Toda decisión que tomemos debe guiarse por la buena gobernanza, unos procesos sólidos y una gestión a largo plazo”.
Desde Asia, la AFC también se manifestó en contra. Señaló que no fue consultada sobre la propuesta y lamentó que “un asunto de tal importancia se haya hecho público antes de que la familia de la AFC hubiera tenido la oportunidad de examinarlo y debatirlo a través de los canales de gobernanza adecuados y establecidos”.
La AFC dijo estar abierta a explorar enfoques innovadores, pero remarcó que “las decisiones que puedan redefinir el futuro comercial y financiero de este deporte requieren una participación previa y exhaustiva de las confederaciones”. También sostuvo que todas las partes interesadas deben contar con información suficiente y tiempo adecuado para evaluar la propuesta en su totalidad, incluidas sus implicaciones de gobernanza, jurídicas, comerciales y estratégicas.
El riesgo de un boicot al Mundial
La edición británica de ESPN adelantó que la UEFA analiza diversas opciones, incluido un posible boicot al Mundial. El escenario preocupa especialmente porque la siguiente Copa del Mundo femenina está programada para comenzar el 24 de junio de 2027 en Brasil.
Fuentes citadas por ese medio advirtieron que, aunque entienden la necesidad de una respuesta de la UEFA frente a la FIFA, existe inquietud de que el fútbol femenino se convierta en un “peón en la política”. También alertaron que podría producirse un boicot al Mundial femenino para facilitar negociaciones que eviten un boicot al Mundial masculino, con el riesgo de sacrificar el fútbol femenino mientras tanto.
Sobre ese punto, The Times reveló un supuesto fragmento de la carta enviada por Infantino a las federaciones: “La decisión de seguir adelante o no con esta propuesta le corresponde enteramente a usted. Si desean continuar, este paquete de 10 mil millones de dólares estará disponible a partir del 1 de enero de 2027, dando inicio a la siguiente fase de nuestro camino juntos. Si desean mantener la situación actual y rechazar esta propuesta, seguimos contando con la ampliación prevista del programa Forward [fondos para el desarrollo] de 2.700 millones de dólares, tal y como se presentó anteriormente”.
Más voces en contra dentro del fútbol europeo
La Football Association, organismo que rige el fútbol inglés, también se expresó en contra. En su comunicado señaló: “Desconocíamos por completo esta propuesta y no disponemos de detalles sustanciales, incluyendo en qué consiste realmente y qué condiciones conlleva. Basándonos en la escasa información disponible, nos preocupa profundamente la falta de procesos y de gobernanza para llegar a este punto, así como la naturaleza y los principios que aparentemente están implicados. Cuando la propuesta se difunda de la forma completa y transparente que ahora ha prometido la FIFA, dejaremos clara nuestra postura y haremos más comentarios al respecto”.
Sin embargo, no todas las voces fueron críticas. Sky Sports informó que el presidente de la federación de República Checa, David Trunda, planteó argumentos favorables al proyecto: “Puedo ver los beneficios prácticos que la estrecha colaboración con Gianni Infantino y su equipo aportaría al fútbol checo. Por supuesto que necesitamos más detalles, pero mi punto de vista personal es que puedo ver el impacto positivo de las intenciones de la FIFA”.
La European Football Clubs, que representa a más de 850 clubes de fútbol, respaldó la postura de la UEFA y advirtió que “observa con grave preocupación las repentinas y unilaterales ruedas de prensa y el anuncio de la FIFA sobre una posible nueva estructura corporativa para la comercialización de determinadas competiciones de fútbol”. Esta organización es presidida por Nasser Al-Khelaïfi y cuenta en su Junta Directiva con Jan-Christian Dreesen, director ejecutivo del Bayern Münich, como vicepresidente, además de representantes del Atlético Madrid, Bayer Leverkusen, Roma, Manchester United y el City Group, entre otros.
Por su parte, las ligas europeas reaccionaron con un mensaje aún más duro tras una reunión de emergencia: “El Mundial no debería estar en venta. No es un activo de capital privado del presidente de la FIFA”. También calificaron las negociaciones como un “proceso opaco”. Esta asociación, fundada en 2005, reúne a 53 ligas masculinas y femeninas, entre ellas las de Inglaterra, España, Italia, Alemania, Países Bajos y Portugal.
En paralelo, FIFPro Europe, rama del sindicato de futbolistas que dice tener la responsabilidad de defender los derechos laborales de más de 70.000 jugadores, manifestó “profunda preocupación” por la propuesta de “transformar la Copa Mundial de la FIFA y otras competiciones de la FIFA en activos de inversión para capital privado, una medida que modificaría de forma fundamental e irreversible los incentivos” que sostienen los torneos.
El sindicato remarcó que le resulta especialmente preocupante que un proyecto de tal magnitud se haya desarrollado en gran medida a puerta cerrada y se haya alcanzado un acuerdo casi definitivo sin una consulta significativa con los más afectados. También advirtió que la propuesta plantea dudas sobre la futura gobernanza del fútbol mundial y la integridad del deporte.
Mientras la FIFA insiste en que el proceso sigue abierto y sujeto a aprobaciones finales, el conflicto crece y el escenario de una fractura entre los principales organismos del fútbol internacional ya está instalado.











