La cumbre virtual del G20, centrada este año en la recuperación de la crisis provocada por el COVID-19 y el refuerzo de la cooperación entre sus miembros para combatir la pandemia, terminó este domingo con el compromiso de financiar las vacunas para los países pobres.
“Hemos conseguido mucho este año, hemos cumplido nuestro compromiso para seguir trabajando juntos para enfrentarnos al desafío de la covid-19 para salvar vidas y medios de vida, y proteger a los grupos más vulnerables”, aseguró en unas declaraciones finales el rey de Arabia Saudita, Salmán bin Abdelaziz, cuyo país organizó el evento de forma telemática debido a la pandemia.
Tras agradecer a los demás líderes del grupo su participación en los dos días del foro, le pasó el testigo al presidente de Italia, Giussepe Conte, quien ostentará la presidencia del G20 a partir del 1 de diciembre.
Al tomar el relevo, Conte puso el acento en la lucha contra el cambio climático, con objetivos como “promover la difusión de tecnologías limpias y eficientes”, y en la importancia de reforzar la cooperación internacional y el multilateralismo, disminuido durante el mandato del presidente salitente de Estados Unidos, Donald Trump.
En la declaración final, los miembros del G20 se comprometen a aportar los fondos que todavía le faltan a la iniciativa COVAX, mediante la cual los países de ingresos medios y altos pueden financiar a los más pobres para que reciban también vacunas contra COVID-19.
Fuente: https://lopezdoriga.com











