El británico abrió en CDMX una serie de seis conciertos con un show marcado por la lluvia, el baile y la euforia de 68,500 fans.
Harry Styles arrancó la primera noche de su residencia de seis fechas en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México con el Together Together Tour, ante 68,500 personas que lo recibieron entre gritos, lluvia ligera y una atmósfera de celebración que se extendió durante todo el concierto.
El espectáculo comenzó pasadas las nueve de la noche, con un público entregado a lo que el propio artista definió como una cita para “gozar, ser felices, bailar y cantar”. En su primera intervención, Styles agradeció la presencia de los asistentes y también la llovizna que acompañó la velada: “Ciudad de México. Gracias por estar aquí y al cielo por la lluvia que nos regaló, porque esta noche estamos juntos para gozar, ser felices, bailar y cantar”, dijo.
Una residencia de seis noches en la capital
El británico regresó a la capital mexicana con un concepto que, de acuerdo con la nota original, está inspirado en su faceta de corredor y en una visión más física y emocional del espectáculo. Durante la presentación, Styles recorrió una pasarela de 350 metros que formó parte del montaje del show, en el que alternó momentos de pop con pasajes que dieron al concierto una energía cercana a la de una rave.
Entre las canciones interpretadas estuvieron Are You Listening Yet?, Adore You, Golden, Watermelon Sugar y Music For a Sushi Restaurant, temas que marcaron el arranque de la noche. También sonaron Coming Up Roses, Fine Line, Keep Driving, Ready Steady, Go!, Dance No More, Treat People With Kindness, Pop, Season 2 Weight Loss, Carla’s Song, Aperture, Love of My Life, Sign of Times y As It Was, con las que cerró la presentación.
Fan projects, lluvia y una noche de conexión con el público
La crónica destaca que el ambiente estuvo dominado por la euforia de las fans, descritas como “harries”, así como por los fan projects que iluminaron el estadio con los colores de la bandera mexicana durante American Girls. Ese momento provocó una sonrisa en Styles, quien agradeció el gesto y respondió al ánimo del público con un “Viva México” lanzado desde un altoparlante, según el texto original.
El show también estuvo acompañado por la lluvia, que primero cayó de manera tenue y después cedió cuando el concierto entró en su tramo final. A lo largo de la noche, Styles bebió agua en escena, se desplazó por la pasarela y mantuvo el ritmo de una presentación que el texto describe como un viaje pop con ambiente de rave y referencias al deporte, la resistencia física y la energía de la multitud.
En otro momento de la velada, el cantante recordó que, en el pasado, interpretó Fine Line con una lectura distinta: “Fine Line la tocaba antes porque pensaba que era el final de algo hermoso… ahora lo hago antes porque es un gran augurio para el porvenir”, explicó antes de cantar la pieza. La nota también subraya que el artista regresó una década en el tiempo con ayuda de su banda al incluir una instrumental de Night Changes, tema asociado a su etapa con One Direction.
Un concierto con referencias a One Direction y al presente de Styles
La presentación tuvo momentos de nostalgia para las personas que crecieron con One Direction, pero también mostró a un Harry Styles enfocado en su etapa actual como solista. El concierto avanzó entre cambios de ritmo, un cierre cada vez más intenso y una audiencia que acompañó cada canción con baile, llanto y gritos.
Antes de finalizar, Styles enlazó Love of My Life y Sign of Times, mientras el clima se volvía más frío en la pista. El cierre llegó con As It Was, con el que el cantante llevó la noche a su desenlace y dejó abierta la expectativa por las cinco fechas restantes de su residencia en el Estadio GNP Seguros.
La nota original concluye con una reflexión atribuida al libro De qué hablo cuando hablo de correr, de Haruki Murakami: “La mayoría de los corredores no corren porque quieren vivir más, sino porque quieren vivir la vida al máximo”. Bajo esa idea, el concierto de Styles se presentó como una celebración de resistencia, música y entrega frente a un estadio lleno en la CDMX.










