Morir el día de tu cumpleaños sería un evento poético, algo que tus familiares y amigos le contarían a todos una vez que superen el dolor de tu partida, y las posibilidades son mayores de lo que podrías imaginar.
Seguramente ya has escuchado unas cuantas leyendas urbanas de celebridades que murieron el día de sus cumpleaños (como el legendario escritor William Shakespeare, la actriz de Casablanca Ingrid Bergman, la musa del cine mexicano María Félix o el congresista Franklin Delano Roosevelt Jr), y eso te dejó preguntándote si eso te podría pasar a tí. Porque no solo le ha pasado a celebridades y famosos.
Uno de los casos más extraños fue el de Jim Newell, un pionero de la informática en la era de la Segunda Guerra Mundial que murió a los 103 años, en el mismo día y la hora exacta de su nacimiento. Newell solía contar la historia de que, el día de su nacimiento un 11 de octubre de 1913, las campanas del Ayuntamiento de Leeds, en Reino Unido, anunciaron su llegada al mundo a la ora del mediodía.
Casualmente, su hijo Graham notó que era la misma hora en la que Jim murió el 11 de octubre de 2016. Graham dijo que su padre estaba empeñado en llegar a los 103 años y que se aferró lo más posible para poder lograrlo. “Realmente quería tener 103. Tenía una determinación increíble y sencillamente creo que era lo que él quería”, dijo a The Daily Mail.
Pero ¿qué tantas posibilidades hay de que te pase lo mismo que a Jim Newell, Shakespeare y Bergman (y también hay probabilidades de morir haciendo actividades comunes)? ¿realmente podrías morir el mismo día de tu cumpleaños? Todo es posible, en especial si eres de los que toman malas decisiones y tienes un sentido de aventura extremo, pero, cuando se trata de morir de causas naturales, la ciencia dice que morir el día de tu cumpleaños es una posibilidad real.











