El 8 de enero de 2025, Nicolás Maduro asumió su nuevo mandato presidencial en Venezuela en una ceremonia marcada por diversas reacciones internacionales. Maduro, quien ha sido presidente de Venezuela desde 2013, inició su segundo mandato con un país sumido en la crisis económica, política y humanitaria. Las tensiones internas siguen siendo altas, con acusaciones de corrupción y violaciones a los derechos humanos que han afectado la imagen del régimen.
Internacionalmente, la Comunidad Internacional ha expresado su preocupación sobre la legitimidad de las elecciones que lo llevaron nuevamente al poder, con varios gobiernos de la Unión Europea y Estados Unidos no reconociendo su reelección. Además, se espera que las relaciones de Venezuela con los países latinoamericanos se mantengan tensas, especialmente con los países que lideran esfuerzos para promover un cambio de régimen en el país.











