Expertos del sector aseguran que la inteligencia artificial acelera procesos, pero no sustituye el criterio humano en el diseño.
La inteligencia artificial (IA) está ayudando a acelerar procesos, multiplicar posibilidades y reducir tiempos en la industria de la moda, pero no sustituye el criterio de los creativos, que siguen tomando las decisiones clave en cada colección.
Para expertos y trabajadores del sector, la tecnología funciona como una herramienta de apoyo, no como un reemplazo del talento humano. Detrás de cada imagen, diseño o propuesta sigue habiendo un profesional que define qué vestir y hacia dónde llevar una línea creativa.
Según la publicación especializada The Business of Fashion, 17 empresas emergentes especializadas en inteligencia artificial aplicada a la moda habían captado más de 400 millones de dólares en los pasados cinco años.
Sin embargo, para creativos como Rubén Murga, la IA es solo “una ayuda dentro del proceso creativo”. Esa visión resume la postura de buena parte del sector, que ve en la tecnología una aliada para agilizar tareas sin desplazar la intervención humana.
La moda usa la IA como apoyo
Ariane Aguilar, directora creativa de Modelia, explicó a EFE que uno de los objetivos de la plataforma es “aunar IA y moda” sin dejar de lado el trabajo tradicional. “Una de las cosas que queremos transmitir es que no pretendemos que los trabajos analógicos o tradicionales de toda la vida se dejen de hacer, sino que cuenten con nosotros para maximizar lo que hacen”, dijo.
Modelia trabaja desde hace tres años con diseñadores emergentes y con grandes firmas. Según Aguilar, la demanda más general de las marcas es “tener mucho contenido disponible” a corto plazo, algo en lo que la IA contribuye de forma directa.
La directora creativa añadió que, en un rodaje tradicional, algunos errores o cambios en el estilismo solo se detectan al terminar las fotografías. Con IA, afirmó, las imágenes pueden modificarse y recibirse el mismo día, lo que acelera la producción y reduce tiempos de espera.
Ese uso práctico de la tecnología se ha extendido también a pasarelas virtuales. La última edición de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid generó una pasarela virtual para diseñadores emergentes que colaboran con la plataforma.
El criterio humano sigue mandando
Aguilar insistió en que la inteligencia artificial no funciona al margen del conocimiento especializado. “La IA no podría trabajar sin un creativo detrás”, afirmó, y agregó que esta tecnología se integra “como si fuera un tercer brazo” que agiliza tareas mecánicas.
Para Rubén Murga, al frente de su firma Murga y de la codirección de la línea comercial de Nvrrt, la IA debe entenderse como “una ayuda dentro del proceso creativo”. En su visión, el diseñador sigue siendo quien define el rumbo final de una colección.
“Al final, el diseñador es el que toma las decisiones, el que pone el gusto, el criterio y sabe a dónde quiere llegar. La IA simplemente te ayuda a llegar más rápido”, sintetizó Murga, quien la considera “un compañero de trabajo al que pedirle referencias o pruebas”.
El diseñador también destacó su utilidad para equipos pequeños que no cuentan con una gran estructura. En esos casos, dijo, la IA puede servir para desarrollar y posicionar ideas, aunque “la decisión final siempre es del diseñador”.
Aguilar subrayó además que conocer el mundo de la moda sigue siendo imprescindible para dirigir correctamente estas herramientas. “Por mucho que tú le sepas hablar a la IA, tienes que tener unos conocimientos especializados y una sensibilidad que jamás podrá reemplazar la IA”, sostuvo.
La nota se enmarca en una industria que busca eficiencia sin renunciar al oficio. En esa tensión entre innovación y experiencia, la tecnología avanza como apoyo, pero el criterio creativo continúa siendo el eje de las decisiones en la moda.










