Lo que para muchos es una tradición sagrada del norte de México —la carne asada— se transformó en una escena tan extraña como viral. Un grupo de jóvenes desató carcajadas, críticas y miles de comentarios luego de compartir en TikTok un video en el que utilizan un supuesto ataúd como asador.
En la grabación, que ya supera los dos millones de reproducciones, se observa a varios amigos cocinando carne, tortillas y cebollitas en lo que parece ser un féretro metálico modificado para funcionar como parrilla. El clip fue compartido por el usuario @yairgr170, y rápidamente se volvió tendencia.
“¿La verdadera pregunta es: de dónde lo sacaron?”, se lee en uno de los miles de comentarios.
“Yo no comería nada de ahí jamás”, escribió otro usuario horrorizado.
Y no faltó el humor negro:
“¿Y el dueño de la caja dónde está?”, preguntó sarcásticamente alguien más.
¿Ataúd real o truco visual?
Conforme el video circuló, surgieron teorías sobre la naturaleza del objeto. Algunos observaron con detenimiento los bordes metálicos y detalles decorativos que imitaban la forma de un ataúd, pero señalaron que la estructura no correspondía a un féretro auténtico.
“La neta sí me saqué de onda, pero ya vi bien y creo que solo está pintado como si fuera un ataúd”, opinó otro usuario.
Finalmente, se aclaró que no se trataba de un ataúd verdadero, sino de un asador diseñado con estética funeraria, lo cual bajó la tensión del debate pero no detuvo las risas ni las críticas.
Tradición, irreverencia e identidad
La carne asada no es solo comida en el norte: es ritual. Por eso no extrañó que esta escena se enmarcara en una típica reunión campestre, con amigos, cerveza y carbón. Lo inusual fue la presentación del asador, que rompió con todo lo convencional.
Para algunos, la ocurrencia fue un acto de ingenio y creatividad mexicana; para otros, una falta de respeto por símbolos asociados a la muerte.
“En el norte de México, la carne asada es una tradición culinaria tan arraigada que muchas familias cuentan con su propio asador”, escribió un internauta, contextualizando el fenómeno.
¿Humor o mal gusto?
Aunque la mayoría coincidió en que fue solo una broma visual, la controversia sobre el límite entre la irreverencia y el respeto quedó en el aire. Lo cierto es que, una vez más, TikTok fue el escenario donde las nuevas generaciones reinventaron una costumbre con un giro inesperado, demostrando que en México, hasta un ataúd puede ser pretexto para prender el carbón.












