La nieta mayor de Donald Trump pasó cuatro días en Guanacaste entre golf, playa, senderismo y cenas de gala junto a Emma Markin.
La nieta mayor del presidente estadounidense Donald Trump, Kai Trump, pasó entre el 11 y el 14 de junio de 2026 en Costa Rica, donde combinó golf, playa, senderismo y cenas de gala durante una escapada en la exclusiva zona de Playa Las Catalinas, en el cantón de Santa Cruz, Guanacaste.
La joven de 19 años, hija de Donald Trump Jr. y Vanessa Haydon, viajó al país centroamericano para reencontrarse con su amiga cercana Emma Markin y, al mismo tiempo, grabar contenido para su vlog personal y sus plataformas digitales, con las que llega a miles de seguidores a nivel internacional.
Una estancia enfocada en deporte y contenido digital
Según los registros oficiales de migración, Kai Trump permaneció en suelo costarricense durante cuatro días. En ese periodo, la influencer y deportista documentó momentos de su visita y mostró las bondades naturales de Guanacaste a su audiencia.
Fiel a su disciplina personal y a su gusto por las actividades deportivas, la joven inició sus jornadas muy temprano. En la primera parte de su itinerario, completó intensas sesiones de golf de 18 hoyos desde las 6:40 a. m. junto a su compañero de juego, conocido popularmente como Big John.
Estas jornadas estuvieron acompañadas por entrenamientos técnicos de swing y largas horas practicando el putting, con lo que, de acuerdo con la publicación original, mantuvo la dedicación que exige para seguir perfeccionando su nivel competitivo en esa disciplina.
Playa, senderos y reencuentro con Emma Markin
Uno de los momentos más destacados del viaje fue el reencuentro con Emma Markin, su mejor amiga costarricense. La complicidad entre ambas quedó reflejada en varias interacciones compartidas durante la travesía, en las que predominaron las risas espontáneas, las bromas casuales y las muestras de afecto mutuo frente a las cámaras.
Además del golf, el viaje incluyó actividades al aire libre que le permitieron a Kai Trump acercarse a la biodiversidad local. Entre ellas destacó una caminata de más de dos millas por senderos tropicales empinados hasta llegar a la cima de una montaña, donde observó fauna local, incluidos cangrejos silvestres de la zona.
También realizó sesiones de boogie boarding en las olas de la playa para aprovechar la calidez y el oleaje característico del océano Pacífico norte.
Los senderos de Playa Las Catalinas sorprendieron al grupo con su exuberante fauna y vistas al Pacífico, de acuerdo con la cobertura de sus publicaciones en redes sociales.
Atardeceres y cenas de gala
La estancia de la nieta de Donald Trump también incluyó noches de convivencia en las que lució atuendos de gala. Entre ellos destacó un vestido de la firma Alice + Olivia, que llevó durante una cena para disfrutar de la gastronomía local y de los atardeceres frente al mar.
En una de las imágenes compartidas, Kai Trump apareció observando un atardecer en la playa durante su viaje a Costa Rica, mientras compartía momentos con amigos y documentaba su experiencia para sus seguidores.
“Nunca quisiera irme del país”
A lo largo de la cobertura compartida en sus redes sociales, Kai Trump manifestó abiertamente su admiración por Costa Rica y lo catalogó como uno de sus destinos turísticos predilectos en el mundo.
La combinación de paisajes montañosos, vegetación exuberante, playas de agua cálida y la amabilidad de su gente convirtieron la escapada en una experiencia que describió como inolvidable. Incluso durante uno de los recorridos al atardecer, entre risas y con vista al horizonte, la joven de 19 años confesó que nunca quisiera irse del país e insinuó, en tono jovial, su deseo de mudarse definitivamente a suelo costarricense.
Con este viaje, Kai no solo fortaleció sus lazos de amistad con Emma Markin, sino que también mostró a su audiencia global la riqueza natural y el atractivo turístico de las playas de Guanacaste.











