Lo que pretendía ser una misión histórica por la igualdad de género en el espacio ha terminado generando una ola de reacciones adversas que incluso han llevado a una de sus protagonistas, Katy Perry, a reconsiderar su participación.
La cantante estadounidense fue una de las seis mujeres que integraron la misión NS-31 de Blue Origin, la cual despegó desde el oeste de Texas el pasado lunes en una cápsula suborbital durante un vuelo de 11 minutos. Sin embargo, el mensaje de empoderamiento femenino quedó opacado por cuestionamientos sobre el impacto ambiental del proyecto, el elevado costo de la misión y los gestos considerados excesivos al regresar a tierra.
“No lamento haber ido, pero sí cómo se dio todo”
De acuerdo con una fuente cercana a la artista, citada por el Daily Mail, Perry no se arrepiente de haber viajado al espacio, pero sí de haberlo convertido en un acto tan público. “Fue una experiencia poderosa, pero las críticas fueron inesperadas y bastante duras”, expresó el informante.
Uno de los momentos más criticados fue cuando, tras descender de la cápsula, Katy Perry levantó una margarita hacia el cielo, se arrodilló y besó el suelo. Este gesto, captado por las cámaras de Blue Origin, fue calificado como innecesariamente teatral y desconectado de la realidad por múltiples usuarios y figuras públicas.
Durante el viaje, Perry también fue vista sosteniendo la margarita dentro de la cápsula, promocionando su próxima gira e incluso cantando una estrofa de “What a Wonderful World”, lo cual fue interpretado por muchos como un intento de autopromoción más que una genuina expresión científica o humanitaria.
Críticas desde todos los frentes
El vuelo, financiado por la empresa espacial del multimillonario Jeff Bezos, también incluyó a la periodista Gayle King, la empresaria Lauren Sánchez, la científica Aisha Bowe, la productora Kerianne Flynn y la activista Amanda Nguyen. No obstante, el enfoque mediático ha recaído principalmente sobre Perry, quien tiene una base de seguidores de alcance global.
Celebridades como Emily Ratajkowski, Olivia Wilde, Amy Schumer y Olivia Munn calificaron la misión como superficial y frívola, mientras que ambientalistas señalaron el impacto de este tipo de viajes en la capa de ozono y su contribución al calentamiento global.
Comparaciones incómodas con verdaderos astronautas
La controversia aumentó al contrastarse la actitud de Perry con la reciente experiencia de los astronautas Sunita Williams y Butch Wilmore, quienes estuvieron nueve meses varados en el espacio y regresaron con un perfil discreto y profesional.
El contraste entre los sacrificios reales de misiones científicas y el enfoque glamorizado del viaje de Blue Origin ha generado un debate profundo sobre el verdadero propósito de este tipo de experiencias espaciales comerciales.
Un vuelo que desató más dudas que inspiración
Hasta el momento, ni Blue Origin ni Katy Perry han emitido un posicionamiento oficial ante la lluvia de críticas. En redes sociales, la artista ha evitado hacer declaraciones y sus cuentas han permanecido inactivas desde el vuelo.
Lo que pretendía ser un mensaje de empoderamiento femenino y exploración sin precedentes ha terminado como un caso emblemático sobre la delgada línea entre la inspiración y la frivolidad en tiempos donde la sociedad exige coherencia, sensibilidad ambiental y propósito auténtico en las acciones públicas.











