El papa llamó a frenar la proliferación nuclear y pidió desarme, diálogo y justicia durante su visita a Francia.
El papa León XIV advirtió sobre el riesgo de la proliferación de las armas nucleares durante su visita a Francia, en un mensaje dirigido al presidente Emmanuel Macron en el Palacio de Elíseo.
En su primer discurso en el país galo, el pontífice hizo un llamado al desarme y retomó la encíclica Pacem in terris, de Juan XXIII, para insistir en que “se prohíban las armas atómicas”.
También subrayó que “se difunde cada vez más la convicción errónea de que la posesión de armas nucleares sería una garantía de seguridad, lo que alimenta una nueva carrera armamentista difícil de controlar”.
León XIV afirmó además que “la paz no es un equilibrio de fuerzas; se construye cada día a través del diálogo y la justicia”, por lo que exhortó a no resignarse ante la guerra como si fuera inevitable.
El papa pidió “promover sin descanso el diálogo y la diplomacia”, con el fin de preservar sociedades pacíficas y respetuosas de la dignidad y los derechos de las personas y de los pueblos.
Macron ha propuesto en el pasado extender el poder nuclear de Francia como un “paraguas” para Europa ante la amenaza de Rusia, un contexto que dio mayor relevancia al mensaje del pontífice.
Frente al mandatario francés, León XIV sostuvo que “Francia tiene la vocación de seguir siendo un incansable artífice de la paz y del multilateralismo, especialmente en el seno de nuestra querida Europa”.
Asimismo, pidió “que Francia, fiel a sus valores, abra el surco de una paz desarmada y desarmante, y ofrezca con responsabilidad su insustituible contribución a favor de la paz”.
En el mismo discurso, el papa elogió el Fondo para las Escuelas de Oriente, impulsado por el Gobierno de Francia y la organización humanitaria Œuvre d’Orient.
Recordó que, “desde su fundación en 2021, ha permitido brindar apoyo a más de doscientas sesenta instituciones educativas en Oriente Medio, incluidas siete universidades en el Líbano y la Universidad de Belén”.
La ocasión también le sirvió para hablar de la situación en la región de Oriente Medio, “donde nació el Príncipe de la Paz hace dos mil años”, así como del sufrimiento de sus poblaciones.
“No podemos permanecer indiferentes ante tales sufrimientos que hieren la dignidad humana y claman justicia ante Dios. La gravedad de estas situaciones debe interpelarnos y llamar a cada uno, allí donde se encuentre, a una verdadera conversión del corazón y a un cambio de actitud”, dijo el pontífice estadounidense tras escuchar a Macron, con quien también se reunió en privado.
La visita del papa a Francia se desarrolló en un contexto marcado por los debates internacionales sobre seguridad, guerra y desarme nuclear.
Con información de EFE










